lunes, 17 de enero de 2011

MEMORIA DE LOS DÍAS


MEMORIA DE LOS DÍAS

Vas y vienes en la memoria de los días
en los que el amor
rodeó la casa de luz matutina.
A veces sabíamos de ti por el aroma
de las glicinias deslizándose por el muro,
otras por el rumor del verano junto
al oro viejo de los plátanos.
Vas y vienes. Y cuando regresas
tu perro es el primero en saberlo.
Al oírlo ladrar, sabíamos que contigo
el amor también había vuelto a casa.

Eugénio de Andrade

viernes, 14 de enero de 2011

EL PURGATORIO

Galeria de Biele

Yo siempre había creído que el purgatorio era una sala de espera con una estufa en la que durante un tiempo limitado te quemabas a fuego lento revoltosa. Y ahora me entero que no es un lugar físico, sino químico, en el que "un fuego interior  purifica el alma del pecado" ( Benedicto XVI). Después de que nos quitaran el purgatorio y el limbo, solo nos quedaba el comodín de la llamada, pero cada vez que lo queríamos utilizar, comunicaba.

Esa sensación de fuego interior que sentía después  del tercer Gin-Tonic y que me tenía tan preocupado, en realidad (irreal) era que tenia el alma en el purgatorio y el cuerpo en la gloria. La próxima vez que me pare la Benemérita y me mande soplar, tengo una excusa divina: señor agente  el O.80 que marca el etilómetro es la temperatura del purgatorio, que está que arde, y, si usted tiene dudas, utilice el comodín de la llamada y pídale a  Benedicto que le mande mi expediente.


Rosana- A fuego  lento

FRENTE AL ESPEJO



NO PODRÍA decirles nunca: esto fue un sueño,
y esto fue mi vida.

Pero en un principio no fue así. En un principio la
mesa estuvo realmente puesta, y mi padre cruzó las
manos sobre el mantel realmente, y el agua santificó
mi garganta.


FRENTE AL ESPEJO

EN UN ABRIR y cerrar de ojos
ya no estarás en donde estabas:
un triste viejo está mirándote
con qué terror desde tu cara.

Mirándote ávido y mirándote
mientras la luz te da en su cara:
en un abrir y cerrar de ojos,
ni tú, ni él, ni nada.

Eliseo Diego

martes, 11 de enero de 2011

EL RESPETO A LOS UNIFORMES

El alcance al que podía llegar el respeto a los uniformes y el porte militar se demostró el dieciséis de octubre de 1906, cuando un capitán del ejercito ordenó a un pelotón que se dirigía a los cuarteles que lo siguiera, lo hizo subir a un tren y entró con todos los soldados en el Ayuntamiento de Köpenick, cerca de Berlín, donde arrestó al alcalde y lo mandó a la capital con escolta, confiscó la caja registradora, extendió un recibo, ordenó a los soldados que permanecieran en sus puestos, abandonó el edificio y se esfumó. Cuando seis semanas después lo arrestaron, el culpable, un tal Friedrich Wilhelmen Voigt, resultó no ser ni haber sido nunca militar. En cambió se había pasado veintinueve años en la cárcel por diversos casos de hurto y fraude, sencillamente se había hecho él mismo el uniforme (de capitán del Primer Regimiento de la Guardia de a pie) comprando las distintas prendas en casas de empeño locales tras dedicar un par de semanas a buscarlas. Con el porte glorioso que daban las hombreras, el bribón se convirtió en un dios. Al ver que un oficial entraba en su despacho  el desafortunado alcalde de Köpenick se había puesto de pie de un salto, con los dedos pegados a la costura del pantalón y más que dispuesto a acatar las órdenes. Voigt, al encontrar dormida al policía de guardia en el ayuntamiento, lo reprendió severamente, con un tono de auténtico oficial, y el agente, temblando, le prometió que en adelante tendría más cuidado. Los soldados habían seguido al desconocido capitán sin ni siquiera enarcar una ceja. Es evidente que Voigt disfrutó del espectáculo: tras huir con más de cuatro mil marcos y despachar a sus prisioneros a Berlín en tren, no pudo resistir la tentación de volver a la capital, instalarse en un café frente a la comisaría, contemplar la llegada de los presos escoltados y ver cómo la confusión general se adueñaba del lugar.

Lo condenaron a cuatro años de cárcel, pero el Káise en persona no tardó mucho en indultarlo; por lo visto, tuvo la cortesía de encontrar el incidente enormemente divertido. El capitán de Köpenick se convirtió en un fenómeno. Apareció una biografía suya, se imprimieron miles de postales y, tras ser puesto en libertad, el antiguo embaucador empezó a ganarse muy bien la vida con apariciones públicas en ferias y clubs nocturnos donde contaba su historia y firmaba autógrafos. Incluso emprendió una gira; saliendo de Dresde, llegó hasta Viena y Budapest, y en Londres, el público, tras pagar la entrada, pudo admirar su estatua de cera, con uniforme de capitán, en el Museo de Madame Tussaud.

Aunque la atrevida broma de Voigt se tiñó con toques sensacionalistas para regocijo de toda Europa, sólo fue posible gracias al ya existente mercado de imágenes de la virilidad heroica y de su icono principal, el Káiser. Antes que él, ningún gobernante había explotado con tanto placer los medios de comunicación, y no hubo otro monarca que se aplicara tanto a proyectara una imagen de heroica masculinidad. Al anciano emperador austriaco Francisco José I se lo veía generalmente de uniforme, pero sin armas y con pocas medallas, una imagen de autoridad debida más al bigote blanco y su firme mirada;  a Eduardo VII, el rey jovial y famoso por la promiscuidad, apenas se lo veía de uniforme; en cambio, el casi enano zar Nicólas II se deleitaba en su pasión por los alamares, los galones dorados y la condecoraciones militares. Así y todo, ni el zar podía competir con las poses soberbias de su primo alemán.

Años de vértigo
cultura y cambio en Occidente,,1900-1914
Philipp Blom
Anagrama

lunes, 10 de enero de 2011

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS

VISIÓN DESDE EL FONDO DEL MAR
RAFAEL ARGULLOL
ACANTILADO

"Deja que la vida sea tu propia respuesta"
Montaigne


Supongo que las sectas siempre han tenido tanto éxito y han sido tan indispensables porque el hombre necesita una coraza de hierro para soportar la evidencia que su cuerpo es de cristal y que su vida puede hacerse pedazos en cualquier momento. Como defensa frente a la fragilidad humana, la formación de sectas es perfectamente comprensible, sean las sectas religiosas que tratan de amortiguar el pánico al más allá, sean las laicas que se proponen paliar los miedos de este mundo. Es aberrante por el contrario, la pretensión ofensiva de las sectas, cuando éstas, siempre engañosamente, pretenden embaucar con doctrinas y dogmas a los pobres integrantes de una cola que aguardan para comprar sus entrada en esa taquilla presidida por un rotulo demoledoramente eficaz: paraíso, salvaciones, felicidades, superaciones de complejos o, al menos, una prepotente estupidez".
Comprendo, por tanto, que las sectas caven trincheras y zanjas frente a lo efímero, si bien detesto que vendan entradas para la eternidad. Además, el hecho de que nuestra vida acristalada pueda hacerse añicos en cualquier instante no justifica la obligación de refugiarse en una coraza de hierro. Con frecuencia es el propio hierro con el que pretendemos cubrirnos el que se desliza sobre nosotros y aplasta el frágil organismo de cristal. Contra  lo que acostumbra a creerse, quizá sea más llevadero avanzar descubiertos por el borde del acantilado, puesto que el peso de la armadura puede provocar el traspiés definitivo.
En cualquier caso, yo agradecí el día en que me sentí liberado del espíritu de las secta. El precipicio estaba ahí, ni mayor ni menor que antes, pero yo me sabía más ligero, con mejor humor y tremendamente aliviado por no tener que cargar con las enrevesadas palabras y las feas verdades de las sectas. Ese día, que naturalmente no fue la consecuencia de un súbito milagro sino de una acumulación de años, pude mirar allá abajo sin estremecerme e incluso con satisfacción. Había renunciado a poseer soluciones y esto realmente me proporcionaba una solución taumatúrgica. Aprender a vivir con preguntas sin respuestas, con preguntas que nunca obtendrían respuestas, aligeraba la vida. El cristal era más fuerte que el hierro.

Rafael Argullol

sábado, 8 de enero de 2011

LA SAL DE LA LENGUA


LA SAL DE LA LENGUA

Escucha, escucha: tengo aún
algo que decir.
No es importante, lo sé, no va
a salvar el mundo, no cambiará
la vida de nadie-¿pero quién
es hoy capaz de salvar el mundo
o cambiar tan sólo el sentido
de la vida de alguien?
Escúchame, no te entretengo.
Es poca cosa, como la llovizna
que llega lentamente.
Son tres, cuatro palabras, poco
más. Palabras que te quiero confiar.
Para que no se apague su lumbre,
su lumbre breve.
Palabras que he amado mucho,
que tal vez ame todavía.
Ellas son la casa, la sal de la lengua

Eugénio de Andrade

viernes, 7 de enero de 2011

FRANCISCO JOSÉ I Y SU ÉPOCA



Francisco José I (1830-1916), presidia un imperio de preguntas sin respuestas, el emperador aun con todos sus títulos, era un hombre de lo más normal, un oficinista meticuloso que vestido siempre con su uniforme de caballería, se pasaba largas horas sentado en su escritorio del palacio vienes de Hofburg garabateando comentarios y decisiones en los márgenes de un sinnúmero de expedientes. Verdadera encarnación del servicio y el deber, era disciplinado, como esperaba que fuesen sus funcionarios, pero sólo se lo veía contento cuando podía tomarse tiempo libre para visitar a su amante, Katharina Scharatt, en la villa imperial de Bad Ischl, donde le gustaba vestir trajes regionales y caminar por las montañas. Desde los retratos oficiales, Franciso José I, con sus ojos fríos y acuosos, lo observaba todo y a todos: colegiales, funcionarios y parejas casada en la cama.

Mientras el emperador seguía funcionando como un muñeca mecánica, una sensación de vacío y falsedad ocupaba el centro de toda esa magnificencia estucada. Solo el mito griego podía haber producido una familia más disfuncional y más notoriamente inmoral que la de Franciso José. La emperatriz Isabel (1837-1898), más conocida como Sissi, tenia un aura romántica, pero su vida fue una larga serie de ataques de mal genio, crisis de anorexia y largos y erráticos viajes por el Mediterráneo  en  busca del elixir de la eterna juventud. Su popularidad solo se salvó cuando un anarquista la mató en Ginebra de una puñalada. Rodolfo, el príncipe heredero, un hombre brillante  y de mentalidad progresista, se suicidó, tras matar de un disparo a su amante, en el pabellón de caza del castillos de Mayerling en 1889; su primo, el jovial archiduque Otto (que una vez se presento en sociedad "vestido" solo con el sable), estaba tan destrozado por sífilis que tenía que ponerse una nariz de cuero cuando aparecía en público, En cuanto al heredero, el zafio archiduque Franciso Fernando, puede decirse que el emperador lo odiaba cordialmente.

Años de vértigo
Philipp Blom
Cultura y cambio en Occidente 1900-1914
Anagrama


Austria era un Estado antiguo, gobernado por un emperador vetusto y administrado por ministros viejos, un Estado sin ambiciones que no tenía otra aspiración que la de conservarse intacto dentro del espacio europeo a fuerza de ir rechazando todo cambio radical; por eso mismo, a los jóvenes , que por instinto siempre desean cambios rápidos y radicales, se les consideraba como un elemento peligroso al que había que mantener bajo llave o, al menos, contener el mayor tiempo posible. De modo que no había ninguna razón para hacernos agradables los años de escuela; cualquier forma de progreso nos la teníamos que ganar a fuerza de esperar y mostrar paciencia.
Una vez se dio un caso excepcional e inaudito: Gustav Mahler fue nombrado director de la Ópera de la Corte a los treinta y ocho años. Sin poder salir de su asombro, toda Viena resonó con comentarios llenos de pavor de que se hubiera confiado la primera institución artística del país "a un hombre tan joven" (todo el mundo se olvidó de que Mozart había concluido la obra de su vida a los treinta y seis años, y Shubert, a los treinta y uno). Esta desconfianza hacia los jóvenes se extendía a todos los estamentos.
Mientras que hoy, en esta época nuestra tan radicalmente transformada, los hombres de cuarenta años hacen lo posible para aparentar treinta y los de sesenta, cuarenta; mientras que hoy la juventud, la energía, el espíritu  emprendedor y la confianza en uno mismo son cualidades que ayudan al individuo a abrirse camino hacia el ascenso, antes, en la época de la seguridad, todo aquel que quería prosperar tenía que disfrazarse lo mejor que pudiese para parecer mayor. Los periódicos recomendaban específicos que aceleraban el crecimiento de la barba, los médicos de veinticuatro o veinticinco años, que acababan de licenciarse, lucían barbas frondosas y se ponían gafas doradas, aunque su vista no las necesitara en absoluto, y todo con el único propósito de causar a sus pacientes la impresión de "experiencia". La gente vestía levitas largas y caminaba con paso pausado, y, si era posible, adquiría un cierto embonpoint que encaraba esa gravedad anhelada, y los ambiciosos se afanaban en anular, aunque solo fuese exteriormente,  su juventud, una edad sospechosa de poco sólida.

El Mundo de ayer
Stefan Zweig
Memorias de un europeo

lunes, 3 de enero de 2011

LA CAPA, LA BARCA Y LOS ZAPATOS (W.B. YEATS)




-¿QUÉ es eso que haces, tan brillante y hermoso?

Hago la capa de la Pena:
qué bien, ver que a la vista de todos,
a la vista de todos está la capa de la Pena.

¿Qué construyes con velas para volar?

Construyo una barca para la Pena:
veloz sobre los mares noche y día
navega la Pena vagabunda,
noche y día.

¿Qué tejes con tan blanca lana?

Tejo los zapatos de la Pena:
silente ha de ser la pisada leve
en todos los oídos de los hombres de la Pena,
súbita y leve.

William Butler Yeats
Poesía reunida
Editorial Pre-textos
Antonio Rivero Taravillo

domingo, 2 de enero de 2011

CUENTOS DE GALITZIA

CUENTOS DE GALITZIA
ANDRZEJ STASIUK
ACANTILADO

LUGAR

Todo debió de empezar en invierno. Es entonces cuando hay más tiempo y el transporte es relativamente fácil. Si en aquel entonces la frontera de los bosques discurría mas o menos por donde hoy, los abetos más cercanos se encontrarían a un kilómetro cuesta arriba. Había que encontrar los mejores, gruesos y rectos, que crecen donde da el sol. Y a continuación talarlos.
Observando el esqueleto de columnas inclinadas que sustentaban el templo, el grosor de éstas daba idea de la magnitud del antiguo bosque. Algunos de los árboles usados para la construcción debían de medir cerca de un metro de diámetro en  la base. Las sierras eran manuales. Entre dos hombres tardaba un día entero en cortar un árbol. Serraban, clavaban cuñas de madera, se iban quitando la ropa hasta quedarse, a pesar del frío, en camisa, de la que salía vapor. Los últimos instantes estaban llenos de inquietud. Aguzaban el oído, pendientes de los chasquidos que producen las fibras al romperse cuando el árbol inicia su lenta caída. Después tocaba podar las ramas más gruesas y ya se podía enganchar los caballos al tronco gris plata. Seguro que reventaban los arneses y se quebraban las cadenas. Antes de que -sorteando hoyos de árboles partidos por el viento- consiguieran salir a la linde del bosque, el lomo de los animales humeaba igual que una hora antes el de los hombres. Una vez en la bajada, la cosa era ya más fácil. Si habían pasado antes por allí otros tiros, en la nieva quedaba un profundo surco. ¿Cincuenta árboles? ¿Cien? ¿Más? Muchos, en cualquier caso, para tratarse de una aldea que apenas constaría de unas veinte chozas. Había partes donde los caballos se hundían hasta el vientre.
Aquí el invierno acaba tarde. En abril todavía se dan las ventiscas y las noches son gélidad. La llegada de la primavera viene precedida por la estación del barro, durante la que los colores se mezclan sin cesar. El blanco pugna con el negro, con el gris, con el primer verde. Laderas y valles cambian constantemente de aspecto. Lo que el sol derrite lo recupera la nevada nocturna.
(...) En los día apacibles y calurosos, el aire se notaba espeso de aromas balsámicos, como si la  materialización del templo se llevara a cabo en el espacio de todos los sentido. El repiqueteo de las herramientas, multiplicado  por el eco, reverberaba por el valle hasta dar con una salida o perderse en el vacío del cielo. El sonido agudo de las sierras, los hachazos que modelaban las juntas de los ángulos, las órdenes y maldiciones de los capataces al izar el siguente madero preparado.
En otoño seguramente todo estaría terminado. Estaban clavando las últimas tejas. La forma se había cerrado. Dentro estaban poniendo el suelo. Un fragmento del mundo había sido arrancoado de él y elevado a otra esfera. Como el profeta Elías de la parte izquierda del iconostasio.

Andrzej Stasiuk

viernes, 31 de diciembre de 2010

ODA AL PRIMER DÍA DEL AÑO


Lo distinguimos
como
si fuera
un caballito
diferente de todos
los caballos.
Adornamos
su frente
con una cinta,
le ponemos
al cuello cascabeles colorados,
y a medianoche
vamos a recibirlo
como si fuera
explorador que baja de una estrella...

Pablo Neruda

miércoles, 29 de diciembre de 2010

JUVENTUD Y VEJEZ (W.B. YEATS)



JUVENTUD Y VEJEZ

CUÁNTA furia de joven,
por la opresión del mundo,
y hoy éste, adulador,
dice adiós a su huésped.


LA LLEGADA DE LA SABIDURÍA CON EL TIEMPO

AUNQUE sean muchas las hojas, la raíz sólo es una;
todos mis engañosos días de juventud
al sol mecí mis hojas y mis flores;
ya puedo marchitarme en la verdad.


CUANDO SEAS VIEJA

CUANDO  ya seas vieja y canosa, y con sueño
des cabezadas junto al fuego, coge este libro
y léelo soñando con la mirada suave
que tuvieron tus ojos, y con sus hondas sombras;

y cuántos tus momentos de alegre gracia amaron,
y tu belleza, con falso o con sincero amor,
mas sólo uno amó en ti el alma peregrina,
y amó las aflicciones de tu cambiante rostro;

e inclinándote luego junto a encendidas barras,
susurra, algo apenada, cómo se fue el Amor
al paso por encima de las altas montañas
y su rostro ocultó un sinfín de estrellas.


WHEN YOU ARE OLD

WHEN you are old and grey and full of sleep,
And nodding by the fire, take down this book,
And slowly read, and dream of the soft look
Your eyes had once, and of their shadows deep;

How many loved your moments of glad grace,
Ande loved your beauty with love false or true,
But one man loved the pilgrim soul in you,
And loved the sorrows of your changing face;

And bendig down besid the glowing bars,
Murmur, a little sadly, how lowe fled
And paced upon the mountains overhead
And hid his face amid a crowd of stars.

William Butler Yeatas

 Cuarta versión que leo de este poema. CUANDO ESTÉS VIEJA


POESÍA REUNIDA
EDITORIAL PRE-TEXTOS
Traducción de Antonio Rivero Taravillo

FELIPE II

Felipe II a los 31 años (Antonio Moro)
El 9 de marzo de 1526, Carlos V, sacro emperador romano y gobernado de España, Mexico, los Países Bajos y gran parte de Italia entró a caballo por primera vez en una Sevilla bulliciosa y en rápido crecimiento.  Todavía en ropa de viaje y cubierto de polvo, desmontó en el patio del Alcázar Real y fue a la habitación donde esperaba su prima, la princesa Isabel de Portugal. Había sido dispuesto que los dos se casaran, y fueron desposados enseguida. Carlos entonces se retiró a cambiarse y descansar hasta la una de la mañana siguiente, cuando él e Isabel se casaron, Después de la misa nupcial, se retiraron juntos a la cama.

Felipe II nació el 21 de mayo de 1527, en presencia de su padre y de los príncipes nobles. Como ocurre con frecuencia con un primogénito, el parto fue difícil- los dolores duraron trece horas- y su madre pidió que se colocase un velo sobre su rostro para que no se viese su angustia. "Puedo morir pero no gritaré", fue su firme reprimenda a una comadrona que le instaba a dar rienda suelta a sus sentimientos. Dos semanas más tarde se bautizo al niño, y cuando acabó la ceremonia el heraldo gritó con voz fuerte tres veces: "Don Felipe, por la gracia de Dios príncipe de Spaña".

Cuando Felipe II tenía solamente doce años, murió su madre. El joven príncipe se vio obligado por el protocolo de la corte a encabezar el cortejo  desde Toledo, donde murió la emperatriz,  hasta la tumba de sus antepasado en Granada. Mientras, Carlos V se encerró en un monasterio y guardó luto durante ocho semanas.
El viaje fue memorable para otros, además del príncipe. El cuerpo de la emperatriz se corrompió mucho por el calor del verano, de forma que cuando abrieron el ataúd en Granada para una identificación última antes de proceder al entierro, el marqués de Lombay no pudo saber si el cadáver era el de su difunta soberana. Espantado por este ejemplo de "corrupción terrenal", Lombary renunció a la corte, tomó los hábitos y llegó a ser tercer general de los jesuitas, siendo canonizado póstumamente como San Francisco de Borja.

FELIPE II
Geoffrey Parker
Alianza Editorial

Nota:
La huellas dactilares se forman a los 120 días de vida intrauterina y sólo desaparecen con la desintegración de los tejidos. "Las acusaciones de su hermano Enrique de Trastamara de que Pedro el Cruel no era hijo de Alfonso XI provocó que todas las reinas de España dieran a luz con un protocolo curioso: Los partos eran presenciados por el Rey, miembros de la familia, miembros de la nobleza, embajadores de las potencias extranjeras y el nuncio del Papa.

Antonio Garrido- Lestache 
El País (15-3-2010)

lunes, 27 de diciembre de 2010

RILKEANA


RILKEANA

De ti y de esta nube; de esta nube
blanca como vuelo de pájaro
en mañana de abril; de ti
y de la íntima llama de un fuego
que no admite extinción;
de ti y de mí hacer un solo acorde,
un acorde sólo; para no perderte.

De ti e desta nuvem; desta nuvem
branca como voo de pássaro
em manhâ de abril; de ti
e da íntima chama de un fogo
que nâo consente extincâo;
de ti e de mim fazer un só acorde,
un acorde só; para nâo te perder.

Eugénio de Andrade

DIVERSIÓN EN LA CORTE DE FELIPE II

Ya fuese grande o pequeño el séquito del rey, siempre incluía un tipo especial de cortesanos: el de los enanos, juglares y bufones de la familia real. Las cartas escritas por Felipe a sus hijas mientras estaban en Portugal están llenas de referencias a personas como Magdalena Ruiz, una enana retrasada mental a la que adoraban las hijas del rey. En el Museo del Prado se conserva una pintura de Isabel con la mano en la cabeza de su fiel enana, que fue su criada desde 1568 (cuando la princesa tenía dos años) y murió en Escorial en 1605. Adicta al alcohol, sufría ataques epilépticos y era capaz de tener rabietas delante del mismo rey. Era una predilecta de las masas,  que siempre coreaban: "dale la cuerda", para provocarla o asustarla. Siempre se podía contar con que Magdalena metiera la pata: tropezar, comer demasiado (especialmente fresas) y ponerse enferma; marearse antes que nadie. Pero todo ello era parte de su encanto.



Pero a pesar de las diversiones proporcionadas por los juglares y bufones, para la mayoría la vida en la corte no era particularmente agradable. Era cara, exigente y con frecuencia tediosa. La mayoría de los cortesanos estaban obsesionados por dos problemas, el aburrimiento y la promoción, obsesiones que se reflejan elegantemente en un juego para cortesano, publicado por primera vez en 1587: La filosofía del cortesano, de Alonso de Barros, dedicado a Mateo Vázquez. Se jugaba sobre un tablero con dados y fichas, combinando elementos del Palé y del Juego de la Oca. El tablero estaba dividido en sesenta y tres recuadros, los años de vida de un hombre, representando alguno de éstos las posibles trabas a su progreso, otros los beneficios. Aquellos que se colocaban en el recuadro numero quince, titulado "paso esperanzador", pagaban al "banco" y avanzaban al recuadro veintiséis, "la casa del privado". Por el contrario, los que se colocaban en el recuadro treinta y dos, "el pozo del olvido", perdían un turno y tenían que pagar a todos los demás jugadores para recordar al privado su existencia. Los  que se colocaban en el recuadro cuarenta, "cambio de ministro", retrocedian al recuadro diez, "la casa de la adulación", y los que se colocaban en el recuadro cuarenta y tres, "muere tu patrón" tenían que volver a empezar. Como decía Burleigh de la corte isabelina: un hombre sin amigos en la corte es como  un obrero sin herramientas.

Felipe II
Geoffrey Parker
Alianza Editorial

miércoles, 22 de diciembre de 2010

"COMO UN TESORO EN UN COFRE"



Debo hablar ahora de mi,
eso sería un paso en la dirección del
silencio.
Samuel Becket


"Voces. ¡si fuera posible traducir en palabras las emociones que suscitaron en nosotros las voces de aquellos a quienes amamos en el curso de nuestras vidas!
Y sin embargo las llevamos en nosotros mismos,
"como un tesoro en un cofre" que no puede ser mostrado a nadie
y del cual solo nosotros poseemos la llave"

Antonio Tabucchi


...¿Sabés que siempre me interesó el misterio de lo no dicho?, y ¿cómo las personas dicen en su cuerpo lo que su boca se niega a expresar? Un poco me fui acostumbrando a ello desde mi infancia  al ayudar a mi padre en su boliche. Aprendí  a descifrar  las palabras ocultas en los rostros de aquellos que buscaban en el alcohol una forma de tapar el dolor de sus adentros.


EMIGRANTES

"Eran historias que todos sabíamos
y que no eran contadas con palabras.
Las hablaban en silencio con sus gestos,
las decían a gritos sus miradas.
Un lenguaje secreto, silencioso y extraño
que demoramos años en aprender.
¿Cómo explicar lo imposible?
¿Cómo narrarlo sin saberlo?"

Victor Guerra

Foto: Cantu los dies Fuxios (Esquina de los días que se escapan). Escultura de Adolfo Manzano, en la senda del Cervigón (Gijón)

martes, 21 de diciembre de 2010

NO HAY PRISA EN ABRIR LOS OJOS


TRAS LAS CORTINAS SE ADIVINABA ya la luz aún manchada de sombras, pero sería- pensó-las ocho, la hora de levantarse, como todos los días de su vida. ¿Por qué? Se removió en la cama y sintió el cuerpo magullado por la batalla de cada noche, la colcha caída,  sábanas arrugadas, las cenizas de tanta gente soñada y muerta doliéndole en la almohada endurecida, pero las siete de la mañana le habían parecido siempre temprano, y las nueve demasiado tarde. Solo por eso. No había otra razón. ¿Que prisa tienes? No abras los ojos, no hay prisa. ¿Quién le hablaba? ¿Oía otra voz o se hablaba a sí mismo? Sigue ahí, descansa. No abras los ojos. La noche a sido terrible y te ha vencido. Sigue durmiendo, abre los ojos hacia ti mismo, mira dentro de ti, donde aún te late el corazón, donde están las cenizas de los que habitan tus sueños en las sombras. Pero eran ya las ocho, ¡las ocho! Y abrió los parpados, y no halló cosa en que poner los ojos, que no fuera recuerdo del olvido.


Antes del futuro imperfecto
Medardo Fraile
Paginas de Espuma

lunes, 20 de diciembre de 2010

EL LUGAR DE LA CASA




EL LUGAR DE LA CASA

Una casa que fuese un arenal
desierto; que ni casa fuese;
solo un lugar
donde la lumbre fue encendida, y en torno
se sentó la alegría; y calentó
sus manos; y partió porque tenía 
un destino; algo sencillo
y poco, pero destino:
crecer como árbol, resistir
al viento, al rigor de la invernada,
y una mañana sentir los pasos
de abril
o, ¿quién sabe?, la floración
de las ramas, que parecían
secas, y de nuevo estremecen
con el repentino canto de la alondra.

Eugénio de Andrade



Ornella Vanoni.  Sentado a la vera del camino

La poesía es la ficción de la verdad

jueves, 16 de diciembre de 2010

AQUEL TAPADO DE ARMIÑO


"La única función del tiempo es consumirse: arde sin dejar cenizas". (Elsa Triolet)

AQUEL TAPADO DE ARMIÑO

Aquel tapado de armiño,
todo forrado en lamé,
que tu cuerpito abrigaba
al salir del cabaret.
Cuando pasaste a mi lado,
prendida a aquel gigoló
aquel tapado de armiño
¡cuánta pena me causo!

¿Te acordás?, era el momento
culminante del cariño,
me encontraba yo sin vento,
vos amabas el armiño.
Cuántas veces tiritando,
los dos junto a la vidriera,
me decías suspirando:
¡Ay, amor, si vos pudieras!
y yo con mil sacrificios
te lo pude al fin comprar,
mangué a amigos y usureros
y estuve un mes sin fumar.

Aquel tapado de armiño
todo forrado en lamé,
que tu cuerpito abrigaba
al salir de cabaret.
Me resultó, al fin y al cabo,
más durable que tu amor:
el tapado lo estoy pagando
y tu amor ya se apagó.

Música: Enrique Delfino
Letra: Manuel Romero
Año 1929

miércoles, 15 de diciembre de 2010

PALABRAS QUE CURAN

Miguel Torga

Lo que cura es el aire que exhalan las palabras. (Hector Abad Faciolince)

"En Babilonia sacan de sus casas a los enfermos llevándolos a las plazas, porque los babilonios no tenían médicos. Los transeúntes se acercan al enfermo y si tuvieron ellos una enfermedad parecida o conocieron a alguna persona que la hubiera tenido, le dan consejos sobre dicha enfermedad, invitándoles a hacer lo mismo que ellos hicieron o vieron hacer para curarse. Está prohibido pasar junto a un enfermo en silencio y sin preguntarle qué enfermedad padece.

Herodoto (Clio,197)

Dar sin pedir es el único don de los dioses al alcance de los humanos.

¡Bendita la fuerza con que nací! me estoy muriendo infundiéndole valor a los demás. ¡La convicción con que a veces engaño a mis pacientes! Pero ser médico consiste también en esto, en tener capacidad de mentir persuasivamente cuando la verdad es lo opuesto a la esperanza.
En mi larga vida de médico, solo he tenido una preocupación: entender el sufrimiento ajeno incluso cuando me parecía objetivamente injustificado. No juzgarlo en ningún caso como una debilidad criticable, sino como una desgracia remediable. Y he oído más en confesión que he auscultado, me he valido siempre más del corazón que de la sabiduría. He secado más lagrimas que recetado medicamentos. He hecho de la esperanza el gran arma de mi arsenal terapéutico. Esperanza que yo no tenia muchas veces, pero que, incluso fingida, hacía milagros. No hay persona más crédula que un desesperado. Mentirle, engañarle, es casi una obligación moral ¿Se le podrá dar una solidaridad más beneficiosa?
Así recibiendo lecciones consecutivas de la sabiduría del pueblo, aprende uno humildemente, que nada sabe el que no consigue siquiera deletrear el abecedario de la realidad.



Diarios
Miguel Torga

NADA


Nada, ni siquiera el verano
está completo. Menos aún el collar
de silabas que, desvelado,
te pongo alrededor de la cintura.
Nunca me pediste más, nunca
te di otra cosa.
Cuando juntamos las manos olvidamos
que somos reos de nuestra inocencia.
Y sonreímos, ajenos
al sol que declina, a la estrella
del norte que sabemos al final.
El privilegio de la vida es este
silencio musical que desde tu mirada
cae en mis ojos
y vuelve a ti aumentado
por la luz de la mañana que barre el mar.

Eugénio de Andrade


lunes, 13 de diciembre de 2010

DESPIDOS EN EL PERIÓDICO EL COMERCIO DE GIJÓN

Solidaridad
  El Grupo vasco Vocento propietario del periódico El Comercio, tiene la intención de  trasladar la rotativa  de Gijón a  Benavente (Zamora). En Gijón se pondrán los ingredientes y los cocinarán en Zamora. El Comercio  tuvo unos beneficios el año pasado de 600.000 Euros. Este dinero que salió de los bolsillos de los lectores asturianos del periódico, servirá para enjuagar las perdidas de ABC, Punto Radio y Canal Diez. Además este grupo prepara un pelotazo urbanístico, ya que los terrenos donde están situados, tanto los talleres como la redacción, están afectado por el plan de vías y fueron recalificados, y, bien recalificados, por el Ayuntamiento de Gijón; pues de cuatro alturas que se podían construir pasaron a doce. En  el Ayuntamiento mientras tanto callan como "afogaos", no conviene ir contra el poderoso grupo Vocento.

En un primer momento la idea era trasladar los talleres a unos terrenos adquiridos en Tremañes (Gijón), pero "extrañamente" estos van a terminar en  Benavente ( Zamora), que no se hizo en una hora,  que es el  tiempo que tardarán diez furgonetas en traer "nuestras" noticias desde la meseta a Asturias.

"Los jóvenes atletas del once local  se imponen  al  rival y al  viento Sur",  pero no logran evitar el viaje de ida y vuelta a la cocina castellana. Esto es lo que diría el que fuera director del Comercio Francisco Carantoña (Till). Esperemos que el Nordeste, que limpia las mentes, se imponga al viento Sur que las atrofia,  además en este caso, los lectores tenemos el poder en nuestras manos.
 ¡Yo lo tendría muy claro, me cambio al Voluntad! 

viernes, 10 de diciembre de 2010

MELANCOLÍA DE DESAPARECER (AGUSTÍN DE FOXA)


Soy aristócrata, soy conde, soy rico, soy embajador, soy gordo, y todavia me preguntan por qué soy de derechas. ¿Pues qué coños puedo ser?

MELANCOLÍA DE DESAPARECER

Y pensar que después de que yo me muera,
aún surgirán mañanas luminosas,
que bajo un cielo azul, la primavera,
indiferente a mi mansión postrera,
encarnará en la seda de las rosas.

Y pensar que, desnuda, azul, lasciva,
sobre mis huesos danzará la vida,
y que habrá nuevos cielos de escarlata,
bañados por la luz del sol poniente
y noches llenas de esa luz de plata,
que inundaban mi vieja serenata,
cuando aún cantaba Dios, bajo mi frente.

Y pensar que no puedo en mi egoísmo
llevarme al sol ni al cielo en mi mortaja,
que he de marchar yo solo hacia el abismo
y que la luna brillará lo mismo
y  ya no la veré desde mi caja.

Agustín de Foxa






jueves, 9 de diciembre de 2010

EL OJO MORADO DE BERNIE ECCLESTONE


A Bernie Ecclestone unos ladrones le acaban de robar tiempo y dinero."Nos quitaron los relojes, pero no llevaron mucho dinero". Berni  aprovechó la desgracia para hacer negocio y es la estrella de un anuncio que tiene el siguiente lema "Vea lo que las personas harían por un reloj del cuco". Para Berni Ecleston  trescientos mil euros es "poco dinero" y el reloj no lo necesita, pues no tiene tiempo.  Lo que más  preocupa  a Bernie es quedar inutilizado del  ojo  derecho que es el que utiliza para escoger  novias y hacer negocios. Fabiana Flosi le entró por ese ojo y desde entonces, es su ojito derecho.  Fabiana  que espera que no sea nada lo del ojo, está más preocupada por ese oscuro objeto del deseo con el que se pueden conseguir  todos los placeres de este mundo y que se llama cartera. 

EL OJO DE CRISTAL

Cuenta Curzio Malaparte en Kaputt, que cuando el ejercito alemán se encontraba en Ucrania, cerca de Poltava. La región estaba infestada de milicianos. Cierto día un oficial alemán pasó al frente de una columna de artilleros por el medio de un pueblo. Cuando la columna estaban saliendo del mismo, fue atacada por milicianos, entonces el oficial mandó arrasar el pueblo y fusilar a todos los miliciano, entre ellos, un niño de diez años.
El oficial con voz sorprendentemente dulce le dijo al niño: Escucha, yo tengo un ojo de cristal. Cuesta distinguirlo de verdad. Si adivinas cuál de los dos es el de cristal, dejaré que te marches, te dejaré libre, pero tienes que responder enseguida,  sin pensar.
-El ojo izquierdo-responde el muchacho al instante
-¿Cómo lo has sabido?
-Porque de los dos es el único que tiene algo de humanidad.

PIEL HUMANA

Tomas Eoly Martínez me contó que la actriz Norma Aleandro visitó en cierta ocasión una estancia en algún lugar de la Patagonia. Los acaudalados terratenientes, orgullosos con  sus propiedades le mostraron muchas de sus obras de arte: cuadros valiosos, cerámicas, libros. Animados por el cortes entusiasmo de Aleandro, sus anfitriones dijeron que iban a enseñarle su tesoro fastuoso, y le pusieron en la mano un librito con poemas de Goethe. Aleandro alabó la suavidad de la encuadernación, delicadamente trabajada. "Si, eso dijeron los dueños. Está encuadernado con piel humana.

Diario de Lecturas
Alberto Menguel

miércoles, 8 de diciembre de 2010

NO SE PUEDE MATAR A DIOS


El hombre siempre a tratado de conciliar lo que cree por fe con lo que cree por investigación experimental, es decir, conciliar lo inconciliable.Grave error. Fe e investigación científica son dos valores distinto del patrimonio ideal de la humanidad, y lo mejor es dejar a cada uno su valor intacto, y pensar que la riqueza del mundo es lo que  es por ser tantas las verdades.

Nueva Enciclopedia
Alberto Savino


...El mayor problema de la modernidad sigue siendo el problema religioso-dijo Bengt von Törne-. On ne peu pas tuer Diu.
 Y contó el episodio ocurrido un tiempo atrás en Turka, la ciudad finlandesa bañada por el golfo de Botnia. Un paracaidista soviético que había tomado tierra en los alrededores de la ciudad había sido apresado y encerrado en la prisión de Turka. El prisionero era un hombre de unos treinta años que trabajaba como obrero mecánico en una planta metalúrgica de Járkov, y un comunista convencido. De talante meditabundo, parecía no solo interesado sino también informado acerca de muchos problemas, sobre todo de tipo moral. Poseía una cultura sensiblemente superior a la de los udárniki y stajánovtsi, los obreros de esas "brigadas de asalto" que en las fabricas soviéticas tomaban el nombre de Stajánov, su inventor y organizador. En su celda de la prisión no hacia más que leer, con preferencia libros de argumento religiosos, que el director de la cárcel, interesado por un ejemplar humano tan singular y complejo, le permitía escoger de su biblioteca personal. Naturalmente era materialista y ateo.
Pasado un tiempo lo pusieron a trabajar como mecánico en el taller de la cárcel. Cierto día el prisionero solicitó hablar con un sacerdote. Un joven pastor luterano, muy estimado en Turka por su piedad y su doctrina, amén de célebre predicador, se llegó a la cárcel y fue conducido a la celda del paracaidista soviético. Los dos hombres se quedaron solos en la celda por espacio de casi dos horas. Cuando el pastor, terminado el coloquio, se levantó para salir, el prisionero le puso las manos sobre los hombros y, tras un momento de duda, lo abrazó. Los detalles aparecieron publicados en los periódicos de Turka. Pasadas unas semanas, el prisionero, que durante los últimos días parecía atormentado por un pensamiento secreto y doloroso, solicitó entrevistarse de nuevo con el pastor, que regresó a la cárcel y se encerró, como la primera vez, en la celda del comunista. Había trascurrido más o menos una hora cuando el carcelero, que hacia la ronda por el comedor, oyó los gritos de alguien pidiendo ayuda. Abre la celda y se encuentra al prisionero de pie, recostado en el muro, y frente a él, tendido en el suelo sobre un charco de sangre, al pastor. Antes de expirar, el pastor explicó que, al final del coloquio, el prisionero lo había abrazado y, al hacerlo, le había hundido una afilada hoja de hierro en la espalda. Durante el interrogatorio posterior, el asesino declaró haber matado al pastor porque éste, con la fuerza de sus argumentos, había turbado su conciencia de comunista y ateo. Lo condenaron a muerte y fue fusilado.
-Quiso matar a Dios- concluyó Bengt vonTörne- en la figura del pastor.

Kaputt
Curzio Malaparte

P.D. Dibujo de  Clifford Harper

lunes, 6 de diciembre de 2010

EL VERANO ES ASÍ (EUGÉNIO DE ANDRADE)


El verano es así: la masculina y mineral
y casi táctil vibración de las cigarras.
No solo yo, también ellas
se alimentan de claridad,
huyen de los oscuro.
Porque lo oscuro es donde se cobijan
la calumnia y la usura,
lo oscuro es donde la vanidad
y la demencia del lucro acuden
a la llamada de lo más rastrero.
El cielo no pasa de ser un inmenso
y vacío agujero negro,
pero tengo la esperanza de que el infierno
conserve aún activas las hogueras
de la inquisición, y entre sus llamas
pueda oírse un día
a esos perros, que tanto abusan del poder,
chirriar, como las cigarras en el verano.

Eugénio de Andrade


viernes, 3 de diciembre de 2010

CAZA A LA ESPÍA

Joe Wilson es un diplomático americano casado con una espía encubierta de la CIA; Joe cuida de los niños mientras su mujer espía, " ten cuidado Valeri, espía, pero segura" . La vida de los Wilson va a dar un giro inesperado cuando los "Jefes Espías" de su mujer se enteran de que Joe Wilson fue embajador en Niger y le encargan el trabajito de ir a dicho país y averiguar si vendieron uranio enriquecido a Irak. Cuando Joe Wilson vuelve del País africano redacta unos informes en los que cuenta que lo único que pudieron intercambiar ambos países fue miseria.

Estamos en el año 2003, Bush y sus amigos están locos por invadir Irak, y, cualquier excusa les vale. El presidente de los EEUU explica en Televisión los motivos de la invasión, entre ellos lo del Uranio enriquecido que  vendió Niger a Irak. En ese momento a Joe Wilson se le atraganta el Donuts del desayuno y decide escribir un articulo en el The New York Times negando los hechos.

En venganza por este articulo alguien filtra a la prensa que Joe Wilson está casado con Valerie Plame, la espía descubierta de la CIA. Y a partir de entonces comienzan los males de nuestra pareja protagonista. La Peli se deja ver con agrado y mezcla imagenes de ficción con otras reales en las que los políticos del momento cuentan sus trolas. Pelicula Especialmente recomendable para Aznar y Tony Blair.

Naomi Wastts que hace de Valerie Plame, está bastante sobria, ya se sabe, si espías no bebas. El que bebió fue el director Doug Liman, pues tiene un movimiento de cámara propio de un afectado por el delirium tremens, Sean Peen está como siempre, muy peliculero, le pegaba mejor el papel de presidiario que el de diplomático, además ya tiene los tatuajes incluidos.
La historia que se cuenta en la Peli está basada en un hecho real, lo único irreal son Bush y sus colegas.

LOS TÁRTAROS EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

Pensaba en los soldados de Guerra y paz, en los caminos de Rusia, sembrados de cadáveres rusos y franceses y de carroñas de caballo. Pensaba en ese olor de hombres muertos, de animales muertos; en los soldados de Guerra y paz, abandonados aún con vida a un lado del camino, a merced del pico rapaz de los cuervos. Pensaba en los caballeros tartaros, en los caballeros de Amur, armados con arco y flechas, a los que los soldados de Napoleón llamaban les Amours, en esos infatigables, velocísimos y terribles caballeros tártaros que surgían de los bosques para flagelar la retaguardia enemiga, en esa antigua y noble raza de caballeros que nacían y vivían con los caballos, que se alimentaban base de carne de caballo y leche de yegua, que se vestían con piel equina, dormían bajo tiendas de cuero de caballo  y se hacían enterrar montados sobre sus sillas en fosas profundas, a lomos de sus caballos.
Pensaba en los tártaros del Ejercito Rojo, que son los mejores mecánicos de la URSS, los más audaces en su trabajo, los mejores udárniki y stajánovts, la punta de lanza de los "escuadrones de asalto" de la industria pesada soviética. Pensaba en los tártaros del Ejercito Rojo, que son los mejores pilotos de carros de combate y los mejores mecánicos de las divisiones acorazadas y de la aviación. Pensaba en los jóvenes tártaros a quienes los tres planes quinquenales han transformado de caballeros en operarios mecánicos, de pastores de caballos en udárniki de las plantas metalúrgicas de Stalingrado, Járkov y Magnitogorsk.

Kaputt
Curzio Malaparte

Estoy disfrutando con la lectura de este libro de Curzio Malaparte. Cuando escribe "los  prisiones que los tártaros atan a  los cadáveres, abdomen con abdomen, cara con cara, boca con boca hasta que el muerto se come al vivo" me recordó el poema, Crónica, de José Carlos Llop.

CRÓNICA

A finales de la II Guerra
cuando los soldados tártaros del ejercito Rojo
apresaban a un enemigo,
no lo mataban enseguida
pues en Tartaría son los muertos
los que matan a los vivos.
Ataban entonces al prisionero
al cadáver de uno de sus compañeros
él ya no volvería a galopar
por las estepas de Asia,
ni a cazar al alba
con el silbido del viento,
ni a dormir con su familia
al calor del fuego.
Los ataban frente a frente,
boca a boca, cuerpo a cuerpo,
como amantes en su primera noche.
Y la putrefacción del cadáver
conducía al soldado,
en un abrazo lento y letal,
hasta el reino de los muertos.
Evitaré detalles que son fáciles
de imaginar; el hedor, los gusanos
y el horror del soldado preso.
Algo así nos espanta ahora,
sin pensar que  nuestra vida
es la condena a morir abrazados
al cadáver descompuesto
de ése que fuimos
en los días que galopábamos
por las estepas de Asia
y las mujeres nos amaban
en una tienda hecha de pieles,
mientras los, allá arriba,
escribían con luz fría
nuestro destino de hombres
enfrentados a su sombra.

José Carlos LLop

jueves, 2 de diciembre de 2010

LOS PAPELES DE WIKILEAKS



Gracias a los papeles de Wikileaks acabamos de saber que  cuando Miguel Ángel Moratinos era Ministro de Asuntos Exteriores y se encontraba en su despacho  leyendo la novela de Arturo Pérez Reverte- "Ala Triste"- recibió una llamada de Hillary Clinton interesándose por la reserva que España había echo para acoger a alguno de los presos de Guantánamo. Miguel Ángel Moratinos que estaba Triste del Ala, pues ZP le acababa de comunicar que le iba a  cesar como Ministro de Asuntos Exteriores, le explicó a Hilary, entre suspiros, que por 85.000 dólares del ala, solo podían acoger a cuatro presos; un sirio, dos palestinos y, un yemeni.

Lo de los chinos está más complicado, pues no queremos enturbiar nuestras relaciones con el gigante asiático.  Miner que tiene muy buenas relaciones en China y en todo el mundo, gracias a su blog  "La chorrada que nunca cesa",  me dice que, con un rollito en primavera, un arroz con la cubana, una tienda de todo a Cien y los 85.000 dólares,  se hace cargo de un chino y de los mil millones si hace falta.


P.D. El mismo día, Martes 20 de noviembre del 2010, la primera página del periódico El País, traía una noticia de lo más luminosa.  "Un electricista jubilado saca a la luz 271 obras de Picasso". Sólo Dios o un electricista puede decir eso de: ¡hágase la luz!


Jaime Urritia........La culpa fue del cha cha


martes, 30 de noviembre de 2010

EL SOL AMANECÍA



El "Talmud" dice que, cuando Alejandro preguntó a  los sabios qué había sido creado primeramente, si la luz o la oscuridad, les respondieron: Esta cuestión no está aún decidida"

Pueden los soles ponerse y retornar,
pero, cuando una sola vez, para nosotros, la
breve luz se apaga.
Una sola y perpetua noche ha de ser dormida.
Catulo

Así que todavía podemos hacernos buena cuenta del temor y temblor de nuestros antepasados más remotos, cuando el sol iba acortándose en los días de otoño; y también de su alegría de que, de todos modos, se alargaría en el solsticio, por los días de la Navidad precisamente que es una fiesta que en siglo IV se puso, en ese instante exacto del resurgimiento del sol, como símbolo del sol de justicia que era Cristo. El sol amanecía.
Y, "por los Reyes, lo conocen los bueyes" decía el viejo refrán de es afianzamiento del sol, ya en enero, mes en el que muren los bueyes.

"El gallo despierta a los que duermen
cuando canta devuelve la esperanza
a los enfermos de la salud".
(himno a la hora de Laudes)

Al gallo se le ha tachado de peleón, sanguinario y lujurioso, y, lo que es peor, de ser agorero de la muerte; de manera que en las aldeas, no hace tantos años, si un gallo cantaba durante la noche, se pensaba que anunciaba una muerte; se iba a por él al gallinero, y se le retorcía el pescuezo.
Pero, de todas maneras, ha prevalecido durante mucho tiempo, la leyenda de su valentía, y se lo consideró siempre como muy capaz de enfrentarse al león; y se decía que en sus vísceras había una piedra llamada "aleatoria", que a quién se hacia con ella proporcionaba valor. 

José Jiménez Lozano
Ni venta ni alquilaje.

domingo, 28 de noviembre de 2010

LEÓN TOLSTÓI

"Yo mismo soy naturaleza"

La cara de Tolstói en un principio decepciona a todos los que la ven. Han viajado en el tren desde varias millas de distancia, han recorrido luego el trayecto desde Tula para verse ahora esperando, con respeto, en el recibidor del maestro.
Entonces por fin se abre la puerta y se le ve entrar: un hombrecito bajo y corpulento, cuyo andar es tan ágil que la barba se balancea; y entonces el hombre se detiene delante del sorprendido huésped exhibiendo una amable sonrisa. ¿Cómo? ¿Este hombrecito amable y apacible, este "padrecito de andar ágil por la nieve", es realmente León Nikoláyevich Tolstói? El temor previo ante esa majestad se esfuma, y la curiosidad, un poco más animada, se atreve a mirarlo a la cara.
Sin embargo, de repente, al que levanta la vista se le hiela la sangre. Como una pantera, tras las tupidas junglas de las cejas salta una mirada gris, esa mirada inaudita de Tolstói que no revela ningún cuadro y de la cual habla todo el que miró alguna vez a la cara a ese ser imponente. Nadie puede mentir ante esa mirada penetrante y perforadora de Tolstói, y eso lo atestigua Turguéniev, Gorki y otro centenar de testigos.

Goethe (hermano con Tolstói en el horóscopo por el mismo día de nacimiento, el 28 de agosto y por mantener también su creatividad universal hasta los 83 años), permanece sentado a los sesenta tras las ventanas cerradas, gordo y temeroso del invierno desde hace mucho tiempo; Voltaire, anquilosado y más parecido a  un ave siniestra y furibunda que a un hombre garabatea en su escritorio papel tras papel; Kant recorre a duras penas, tieso y cansado, con una manía mecánica, La Königsberger Alle. Mientras tanto nuestro hombre, Tolstói el anciano henchido, sumerge su cuerpo envejecido en el agua helada, siega el jardín y corre con agilidad tras la pelota cuando juega al tenis. El hombre de sesenta y siete  años viaja veloz sobre esquís por la pista de hielo, a los ochenta, tensa a diario los  músculos con el esfuerzo de la gimnasia y a los ochenta y dos años, a un paso ya de la muerte azuza a su yegua con el látigo cuando ésta, después de veinte verstas de duro galope, se detiene a corcovear.  

"No puedo interesarme por la muerte, principalmente por una razón, y es que ella, mientras yo viva, no existe".

Pero tan sobrehumano como la vitalidad de Tostói es su miedo a la muerte.
Ante la primera sensación de proximidad de  la Parca, comienza a temblar. La más tenue disminución de la vitalidad significa  una especie de enfermedad ( a los treinta y seis años ya se autodenominaba "un hombre viejo")
Solo, precisamente, porque Tosltói vivió la muerte en medio de la vida de un modo más vehemente que los demás, la hizo viva para todos nosotros como no lo consiguió ningún otro.

"No, León Nikoláyevich, yo no puedo estar de acuerdo con usted en eso de que las relaciones entre los hombres pueden mejorarse únicamente por medio del amor. Eso solo pueden decirlo los que tienen una buena educación, gente que siempre tiene la barriga llena. Pero ¿qué podrá decirles a los que pasan hambre desde la niñez, a los que han sufrido durante toda su vida bajo el yugo de un tirano? Esos lucharán y se esforzarán por librarse del yugo. Y eso lo digo en vísperas de su muerte, León Nikoláevich , el mundo se ahogará en sangre y matará más de una vez no solo a los amos, sin distinción de sexo, sino también a sus hijos, los hará pedazos, para que la tierra no tenga que sufrir nunca más nada malo proveniente de ellos. 
Lamento  que usted no viva ya esa época, para que pueda ser testigo de su error, le deseo una muerte  apacible".

Nadie sabe quién escribió esta carta relampagueante. ¿Fue Trostki, fue Lenin, fue alguno de los muchos revolucionarios anónimos que se pudrían en prisión? Nunca lo sabremos pero tal vez en ese instante Tolstói ya se enterase de que su doctrina era puro humo, palabras efímeras frente a la realidad; que la confusa y desenfrenada pasión sería siempre más poderosa entre los hombres que la bondad fraternal. Su rostro, cuentan los testigos, se puso serio en ese instante. Tomó papel en sus manos y se retiró a su habitación, con un atisbo de sospecha soplándole un vaho gélido sobre su envejecida cabeza.

Tres poetas de sus vidas
Casanova, Stendhal, Tolstói
Stefan Zweig

P.D El día 20 de noviembre del 2010 se cumplió el centenario de la muerte de Tolstói.


sábado, 27 de noviembre de 2010

DESDE EL FONDO DEL CUERPO


...Siento dolor de quien no duerme,
de quien pasa la noche esperando
que despierte el silencio.

No dormía, pasaba horas y horas a la escucha, acabando por distinguir en lo enmarañado de los sonidos los rumores más ínfimos, la araña tejiendo su tela o, todavía menos audible, la luz abriéndose camino a pulso ente la espesura de los cortinajes. El silencio llegaba tarde, perdido en la calle el eco de los paso postreros. Solo entonces adquirían relieve aquellos golpes venidos del fondo del cuerpo. Siempre habían estado allí, pero solo a aquella hora surgían limpios de otros ruidos, cada uno de ellos con perfil de espada. ¿Hasta cuándo irían a durar? Porque llegaría un momento, de eso no tenía la menor duda, en que el desierto de la noche y el silencio del cuerpo formarían una sustancia única, para siempre inseparable del ardor del roció, subiendo matinal los últimos peldaños.

Eugénio de Andrade