miércoles, 11 de enero de 2012

UN TAL MINER...

Un tal Miner 



Estas leyendo tranquilamente el blog de Andrés Trapiello, HEMEROFLEXIA y, de repente, te da un vuelco el corazón... de Melón.
(...) buscó por su cuenta ayer en internet hasta dar con el blog El tiempo que nunca cesa, de un tal Miner, a quien la lectura del fragmento Troppo vero, en el que se habla de esta misma foto, le llevó a estudiarla y a encontrar que, en efecto, la mujer que aparece al lado del poeta es R. del O, quien lo entrevistó para el periódico la Libertad...


Y El Tiempo que Nunca Cesa; cesó por un segundo. Menos mal que tenía el desfiblirador (bota de vino) a mano,  con lo  que recobré las constantes vitales.
-Oye Mary soy famoso por un día.
-Anda déjame en paz, también yo fui reina por un día y al final, terminé como Urdangarín, ¡limpiando Cuartos!
-¡Qué no, que salgo en un blog!
-Será en el del  Rincón del Vago.
-No, de ese me echaron por Vago. Es un blog que se llama Hemeroflexia.
-Peor todavía, con ese nombre no puede ser nada bueno.
-Hemeroflexia, creo que es el arte de hacer pajaritas de papel.
- Pues Miner, ten cuida no te de un Pampurrio al incorporarte del sofá cama para realizar pajaritas.
-Qué no Mujer, que el blog es de Andrés Trapiello y, puedo seguir echado en el sofá disfrutando de lo que escribe.
-Peor todavía, con la brasa que me das con el tal Trapiello, ahora lo tendremos hasta en sopa... de letras.
-Bueno vale, por lo menos ya no soy un vago improductivo.
-No, ahora es mucho peor, eres un tonto productivo.

Papiroflexia: Arte y habilidad de dar a un trozo de papel, doblándolo convenientemente, la forma de determinados seres u objetos. Juan Ramón Jiménez era aficionado a la Papiroflexia. Esto úlltimo creo que se lo leí a Andrés Trapiello, gran admirador del poeta. 

martes, 10 de enero de 2012

VECINO DIOS

Alguien va a perder la cabeza.

Si llega tarde a la cita,
la espera forma parte
de la alegría
Luis Rosales


"Si Dios no existiera sería necesario inventarlo"
Voltaire

Siempre hubo fundadores de religiones que hicieron creer a los seres humanos que Dios los había creado a su imagen y semejanza y, no querían confesar, que en realidad fueron los seres humanos quienes crearon a Dios a su imagen y semejanza.
Carlota Sofía, reina de Prusia, dice a su camarera. No llores, me voy allí para saciar mi curiosidad, allí podré ver las cosas que ni el mismo Leibniz me ha podido enseñar, me voy más allá de la frontera del ser y de la nada.

Vecino Dios, si a veces te molesto,
con duros golpes en las noches largas,
es porque apenas te oigo respirar
y sé que siempre estás solo en tu cuarto.
Y si algo necesitas, y no hay nadie
que te acerque un sorbo hasta la boca:
yo te escucho siempre. Hazme una señal.
Estoy muy cerca.

Un leve muro, por azar,
nos separa. Y una llamada
tuya o mía podría
sin ruido
derribarlo.

Rainer Maria Rilke

domingo, 8 de enero de 2012

EL ACEITE DE LOS PENSAMIENTOS


En mi interior arde una pequeña llama como la de un calentador o una nevera de gas, una lucecita que nunca se apaga, un fuego que alimento diariamente con el aceite de los pensamientos, de las ideas que a pesar de mi mismo leo en los libros.

Bohumil Hrabal
Una soledad demasiado ruidosa


Sándor Márais no comprendía porque la palabra rusa "Jarasho", escritor, producía admiración en aquellos  soldados rusos, en su mayoría analfabetos, que llegaban en oleadas al pueblo en el que se encontraba refugiado cerca de Budapest durante la segunda Guerra Mundial.
Hasta que uno de ellos le dijo:
-Está bien que seas escritor, porque así puedes decir lo que nosotros pensamos.
Sin mirarme, salió despacio junto a su compañero. No volvió la cabeza. La carrera de un escritor no suele merecer muchos reconocimientos. Pero yo conservo esa frase como una condecoración especial.

El comandante me preguntó si yo era escritor.
Entonces anote, por favor- dijo con seriedad y severidad-, que vino a verlo un oficial ruso y que no le hizo daño alguno. Anote también que ese oficial ruso ha visitado la casa de Tolstoi en Yásnaia Poliana, la casa que los soldados de su patria saquearon por completo.
-¿Lo anotará?- me preguntó- con adustez.

¡Tierra, Tierra!
Sándor Márai

sábado, 7 de enero de 2012

EL RELOJ


Los chinos leen la hora en el ojo de los gatos.
Un día, un misionero que estaba paseando por los arrabales de Nanquín, se dio cuenta de que había olvidado el reloj y preguntó a un niño que hora era.
En un principio, el chavalito del Celeste Imperio se quedó mudo; luego, cambiando de parecer contestó: "Se lo voy a decir". Poco después, reapareció llevando en brazos un enorme gato, y, mirándole, como quien dice, en la pupila de los ojos, afirmó sin vacilar: "Falta poco para las doce". Lo cual era cierto.
En cuanto a mí, si me inclino hacia la bella Felina, la tan bien nombrada, que es, a la vez, la honra de su sexo, el orgullo de mi corazón  y el perfume de mi espíritu, sea de noche, sea de día, a plena luz o en la opaca oscuridad, siempre veo claramente la hora en el fondo de sus ojos adorables, siempre la misma, una hora dilatada,solemne, amplia como el espacio, sin divisiones de minutos ni de segundos, una hora inmóvil que no figura en los relojes, y sin embargo leve cual un suspiro, veloz como una ojeada.
Y si algún inoportuno viniera a molestar mientras mi mirada descansa en esta exquisita esfera, si algún genio grosero e intolerable, algún Demonio del contratiempo viniera a decirme: "¿Qué estás mirando con tanta atención?" "¿Qué andas buscando en los ojos de este ser? ¿Acaso lees la hora, mortal pródigo y holgazán?" Contestaría sin vacilar: "Sí, leo la hora; ¡son la Eternidad!".
¿Verdad, señora, que éste es un madrigal de mucho mérito, y tan lleno de énfasis como usted misma? En realidad, disfruté tanto tejiendo esta pretenciosa galantería que no le voy a pedir nada a cambio.

El Reloj
Charles Baudelaire
Pequeños poemas en prosa

jueves, 5 de enero de 2012

EL REGALO DE LOS REYES MAGOS




Un dólar y ochenta y siete centavos. Eso era todo. Y setenta centavos estaban en céntimos. Céntimos ahorrados, uno por uno, discutiendo con el almacenero y el verdulero y el carnicero hasta que las mejillas de uno se ponían rojas de vergüenza ante la silenciosa acusación de avaricia que implicaba un regateo tan obstinado. Delia los contó tres veces. Un dólar y ochenta y siete centavos. Y al día siguiente era Navidad. Evidentemente no había nada que hacer fuera de echarse al miserable lecho y llorar. Y Delia lo hizo. Lo que conduce a la reflexión moral de que la vida se compone de sollozos, lloriqueos y sonrisas, con predominio de los lloriqueos.
Mientras la dueña de casa se va calmando, pasando de la primera a la segunda etapa, echemos una mirada a su hogar, uno de esos departamentos de ocho dólares a la semana. No era exactamente un lugar para alojar mendigos, pero ciertamente la policía lo habría descrito como tal.
Abajo, en la entrada, había un buzón al cual no llegaba carta alguna, Y un timbre eléctrico al cual no se acercaría jamás un dedo mortal. También pertenecía al departamento una tarjeta con el nombre de "Señor James Dillingham Young". 

martes, 3 de enero de 2012

MARIANO RAJOY MISSING


"Escaramuzas" es la nueva entrega de los diarios de Antonio Martínez Sarrión.
Tres apuntes del libro:  Lo primero unos versos que aparecieron en un  pueblo manchego antes o después de la Guerra Civil. Lo segundo unas reflexiones del autor, después de la elecciones del año 2004. Y lo tercero es  lo que pensaba Juan Ramón JiméNez sobre la política y los políticos. 
La foto fue tomada en el  momento en el que a Mariano Rajoy Missing, le comunican el déficit del Estado Español. Desde entonces "Se busca"

"Ni que triunfe la falange,
ni que gane el comunismo,
los que sacan la basura
han de ser siempre los mismos".
Anónimo


Ahora, pasados los grandes acontecimientos de marzo de 2004, es cuando me estremezco de horror, imaginando que hubieran elegido Presidente del Gobierno al señor Rajoy. Este sujeto, casi invisible en su etapa de ministro e incluso en la campaña electoral, durante la tarde del sábado de reflexión tuvo el tupé de asomarse a la televisión, desprovisto de mascaras y cautelas. Y jamás, jamás en toda mi vida tuve una más intensa vivencia de lo que es el punto supremo de lo torvo, lo lúgubre, clerical y servil. Detestándolo también, prefiero mil veces a Aznar, reaccionario feroz, mentiroso, taimado y chulo, pero sin esa capa de repulsiva ranciedad de su lacayo.
Antonio Martínez Sarrión

"Yo no soy un político, siempre fui, soy y seré hombre libre. Siento adhesión a las ideas, no a los partidos. Porque en ellos no todos los hombres merecen igual adhesión. Soy demócrata y amo al pueblo, a mi pueblo. Mi partido, ahora y siempre, fue el pueblo verdadero, sano, noble, justo, honrado, que trabaja sufre y piensa".
Juan Ramón Jiménez


LA SOPA Y LAS NUBES




Mi pequeña loca querida me estaba dando de cenar, y por la ventana abierta del comedor, contemplaba las arquitecturas movedizas que Dios hace con los vapores, las maravillosas construcciones de lo impalpable. Y pensaba, en medio de mi contemplación: "Todas estas fantasmagorías son casi tan bellas como los ojos de mi bella amada, la pequeña loca monstruosa de los ojos verdes".
Y de repente, recibí un violento puñetazo en la espalda, y oí una voz rauca y deliciosa, una voz histérica y como enronquecida por el aguardiente, la voz de mi pequeña amada adorada, que decía: "¿Se la va a comer, la sopa, maldito vendedor de nubes?

Pequeños poemas en prosa
Charles Baudelaire

lunes, 2 de enero de 2012

EL VINO DETIENE LA MAQUINARIA BÉLICA RUSA


En Hungría, durante la Segunda Guerra Mundial, el ritmo del ataque de los rusos disminuyó en dos frente; cuando las tropas soviéticas llegaban a las regiones donde había  buen vino, los oficiales solo a duras penas conseguían convencer a los soldados de que siguieran, y hasta tenían que pedir refuerzos. Así ocurrió en las dos regiones vitivinícolas de las montañas del Mátra y del lago Balaton. Todos sus actos eran así de imprevisibles.
Golpeaban el suelo de las bodegas con las culatas de los fusiles y allí donde sonaba hueco empezaban a cavar hasta que daban con él.

Los rusos tenían todo lo que hacia falta para la guerra, pero ese todo era diferente, menos mecánico, menos reglamentario. Era como si un gran circo ambulante, temible y misterioso, hubiese salido desde algún punto lejano y desconocido del Este, desde Rusia. Ese circo ambulante, era en realidad, una de las maquinarias bélicas más inmensas de la tierra. Y los que la dirigían lo hacían de manera excelente, aunque totalmente incomprensible para un extraño: todo estaba en su sitio, en medio del caos y el desorden aparentes todo funcionaba.
A veces pasaban varios días sin que viéramos un ruso, y de repente llegaban a montones, atravesaban el pueblo con sus vehículos motorizados o sus carros, con el pelo alborotado como si fueran gitanos. Llegaban  en trenes militares, y la infantería se presentaba sobre innumerables carros que avanzaban en fila, con los oficiales y los soldados echados sobre montones de paja, con mujeres soldados e incluso muchachos soldado, de doce a trece años ataviados con sus uniformes y la distinción de su grado.

¡TIERRA, TIERRA!
SÁNDOR MÁRAI

domingo, 1 de enero de 2012

ODA AL PRIMER DÍA DEL AÑO

Lo distinguimos
como si fuera
un caballito
diferente de todos
los caballos.
Adornamos
su frente
con una cinta,
le ponemos
al cuello cascabeles colorados,
y a medianoche
vamos a recibirlo
como si fuera
explorador que baja de una estrella...

Pablo Neruda

P.D. La Oda de todos los años

viernes, 30 de diciembre de 2011

NOCHE DE SAN SILVESTRE




DESCALZA, por la orilla de mi sueño,
como al borde de un río, la tristeza
escucha el tiempo del reloj, que reza
sus horas al ayer, con ciego empeño

de no morir jamás...¡El más pequeño
minuto del vivir en Dios empieza!
Si tornas, caminante, la cabeza,
lejos verás tu corazón sin dueño.

Descalza por la nieve va la vida,
noche de San Silvestre, noche pura
por donde viene el tiempo a nuestro encuentro.

Del último minuto desasida
la gota se derrama, pero dura
el latido de Dios que queda dentro.

Leopoldo Panero


miércoles, 28 de diciembre de 2011

CASA DEL REY Y SALARIO MÍNIMO



"La Patria son mis hermanos
que están labrando la tierra"
Chicho Sánchez Ferlosio


(...)Juan March, cuya estatua sigue aún en el vestíbulo de la fundación que lleva su nombre, desembolsó 15 millones de libras esterlinas y, esta es la sorpresa, el rey Alfonso XIII tuvo "la inmensa generosidad de aportar al movimiento nacional 10 millones de dolares de los 85 millones que había conseguido transferir al extranjero" de modo fraudulento, ya que ese dinero ni era suyo ni tenía derecho a evadirlo. Sabíamos, claro, que el rey de todos los españoles quiso que su hijo don Juan luchase contra una parte de ellos, pero no que encima pagase por eso. Claro que lo del señor March y lo del rey nunca fueron aportaciones desinteresadas, sino inversiones a corto y largo plazo respectivamente...
Andres Trapiello (El Magazine)




PRESUPUESTO DE CASA DEL REY


8,4 Millones de Euros. El Rey 292.752 Euros. El Príncipe 146.376. La reina, las infantas y la princesa 375.000 Euros en gastos de representación. La Zarzuela confirma que no se publicaran los gastos de ropa, peluquería y "Similares". 

Antes de que el sembrador dé un paso
ya está aquí el segador.
Vladimir Holan


EL GOBIERNO CONGELA EL SALARIO MÍNIMO Y LA CASA DEL REY A LOS YERNOS.


Salario mínimo: 641,40 Euros


Y el no llegar da dolor
porque indica que mal tasas
pero ¡ay de ti si te pasas!
Si te pasas es peor
La venganza de D. Mendo











martes, 27 de diciembre de 2011

DE LA MAR EL RUMOR.

Venus y la luna (puerto de Gijón)


Has de ser la envoltura
del sabio placer, de la fruta,
la fascinante piel, el verdor
del árbol, de la mar el rumor:
la imagen de lo profundo.
(...)
Negocia con locos caprichos
charla con mortales peligros,
y ríete del que se esmera en buscar
lo profundo.

¿Qué trae el buzo
qué emerge de lo profundo?
En la mano, triste barro,
lo único que brinda aquel mundo.
Nada disfruta de la magia
de los destellos del agua,
abajo gime, trastabilla encadenado,
le pesan los guantes,
los grandes ojos de vidrio
contemplan serios y fríos
(...)
Has de ser vacío y liviano,
liviano y siempre juguetón,
vidente, pero visible de lejos,
con la seda de un centenar de palabras
ardientes, como la bandera,
o la pompa de jabón, arriba
entre los vientos, en el cielo,
y vivir mientras lo haga el alma,
la belleza o los caprichos,
porque yo también-lo juro por Dios-
solo viviré hasta entonces.

Ve a flotar sobre lo profundo
envuelto en colores sutiles:
se como la nada, tú
el todo.

Dezsö Kosztolányi
La canción de Kornel Estí

Kosztolányi escribía una pequeña obra maestra a diario porque tenía que mantenerse. Su esfuerzo no le brindaba mayores lujos, pero era suficiente para ganarse el pan de cada día (...)Todo lo que escribía así , de paso, con rapidez, era invariablemente perfecto; no sólo lo obligaba a ser perfecto un impulso grandioso, también la competencia diaria que le impedía mostrar cansancio o debilidad (...) Y aún más importante, también deseaba que lo esperaran los lectores. Los lectores que no tenían rostro pero que existían, los lectores de calidad que respondían bien si se les dirigía la palabra bien. Solo los escritores de pacotilla piensan que el secreto del éxito reside en rebajarse al nivel de sus lectores. Kosztolányi,  como todos los buenos escritores, intentaba elevarse al nivel de sus buenos lectores.
¡Tierra, Tierra!
Sándor Márai

sábado, 24 de diciembre de 2011

SOY EL HUÉSPED DEL TIEMPO




Soy el huésped del tiempo, soy, Señor, caminante
que se borra en el bosque y en la sombra tropieza,
tapado por la nieve lenta de cada instante,
mientras busco el camino que no acaba ni empieza...

Leopoldo Panero

En una ocasión, en mis años de estudiante en París, fui con un amigo al apartamento de un constructor de arcos (de violín). Era el último piso de un bloque por la zona de la Gare du Nord. Al entrar, vi a la derecha unos tablones sin cepillar apoyados con mucho cuidado. "Toda esta madera-pregunte-,¿ La va a convertir usted en arcos?" "No yo-respondió-,mi hijo; esta madera todavía tiene que secarse". Me causó impresión esa conciencia de continuidad. Cuántos saben esperar a que se seque la madera.

Yorgos Seferis

- Por una cabeza

jueves, 22 de diciembre de 2011

NICOLÁS II y JORGE V O JORGE V Y NICOLÁS II





Nicolás II y Jorge V eran primos y se parecían tanto que ni los miembros  de su séquito eran capaces de distinguirlos el día que los dos soberanos se intercambiaban uniformes. 
Nicolás II tenía la personalidad " de un coronel de la guardia común y corriente de buena familia" afable pero absolutamente ineficiente e iluso. El emperador carecía de carácter y estaba dominado por su mujer, Alexandra Ferdorovina que era alemana. 
Según Sergéi Witte Nicolás II no se parecía en nada a su padre; "está bien educado, siempre viste de punta en blanco y nunca usa un lenguaje rudo, eso es lo más amable que se puede decir del soberano".
En cambio  se sentía el padre del sentimiento ruso, el guardián por gracia divina del alma eslava, un alma que estaba dispuesto a a defender contra los efectos corrosivos de la modernidad y los insolentes desafíos liberales. Aunque de eslavo probablemente tuviera poco, pues según los rumores, su antepasada Catalina la Grande no había concebido a su hijo Pablo con su marido, sino  con uno de la lista de sus muchos amantes.
Jorge V fue el abuelo de la reina de Inglaterra Isabel II. Y a su vez nieto de la reina Victoria de Inglaterra.

Visión del fondo del mar 
Rafael Argullol

martes, 20 de diciembre de 2011

TOULOUSE LAUTREC

Lautrec es tan bajito que da vértigo.

Toulouse Lautrec: Un pequeño herrero con monóculo. Un bolsito con compartimento doble en el que mete sus pobres piernas. Labios gruesos y manos como las que dibuja, con dedos separados y huesudos, pulgares aplastados. A menudo habla de hombres bajitos, como diciendo: "Yo no soy tan pequeño".
Su pequeñez da lástima, pero lo ves muy vivo, muy amable, con un gruñido que separa sus frases y levanta los labios, como el viento la gatera de una puerta.

Ayer, en casa de Lautrec con Tristan Bernard. De una calle donde llovía a cántaros pasé a un estudio de un calor asfixiante. El pequeño Lautrec nos abre la puerta en mangas de camisa, con los pantalones caídos y cubierto con un gorro de panadero. Lo primero que veo, al fondo, sobre un sofá, son dos mujeres desnudas: una muestra el vientre, la otra el trasero.
-Si está trabajando no queremos interrumpirle- dice Bernard.
-Ya habíamos terminado-dice Lautrec-. Vístanse, señoritas.
Y va a buscar una moneda de diez francos que deja sobre la mesa. 
Ellas se  visten apenas cubiertas tras las telas, y de vez en cuando arriesgo una mirada, sin lograr verlas bien; y todo el rato siento en mis ojos parpadeantes su mirada retadora. Finalmente se van. He visto muslos mates, flaccideces, cabellos rojos, pelos amarillos.
Lautrec nos enseña su estudio de casa de citas y sus obras de juventud: enseguida se decidió por lo atrevido y lo feo. Me parece, más que nada, un hombre con curiosidad artística. No estoy seguro de que lo que hace esté bien, pero se que le gusta lo raro, que es un artista. Este hombrecito que llama a su bastón "mi bastoncito", que si duda sufre por su estatura, merece, por su sensibilidad, tener talento.
Toulouse Lautrec, es propietario de un convento y anda continuamente entre el convento y el burdel, donde tiene su estudio.

DIARIO
Jules Renard
1887-1910

lunes, 19 de diciembre de 2011

CONTRAPUNTO




La escucho aún lejana, la nieve.
Va a llegar un  día con la luz de noviembre,
antes pasará por tus labios.
Y serás condescendiente,
hasta el punto de indicarle el camino
más largo,
el que lleva al bosque donde
te tomé de la mano
sin valor para acercarla a la boca.
La nieve tiene ese lado acogedor
de farol en la oscuridad.
Antes de enterrarnos el corazón.

Eugénio de Andrade


AGUIRRE EL MAGNÍFICO


Novela amena y de lectura agradable, llena de anécdotas y de datos desconocidos para el lector. Como la tradición de la monarquía española de regalar a la Casa de Alba el uniforme que ha llevado el rey en el acto de su coronación o en el del juramento de la Constitución. Jesús Aguirre también sacó de un armario el vestido que había lucido la reina María Luisa de Parma en su boda con  Carlos IV.  Por no salir del armario Jesús Aguirre sufrio el destierro de  Cayetana cuando fue sorprendido en actitud más que cariñosa con un jardinero de palacio. "El jardinero fue sulfatado con el pulgón del rosal y a Jesús su señora lo mandó al exilio, un castigo que cumplió en el hotel Melia Princesa frente a Liria".

En una tabla al pie de la cajoneras se alineaban varias docenas de zapatos, podían ser cincuenta o cien, entre ellos algunos de terciopelo en forma de botines de media caña como los que calzaban los pajes de Lorenzo el Magnífico en Florencia, según aparecen en el cuadro de Gozzoli El Cortejo de los Reyes. Eran los zapatos del padre de Cayetana, que fue embajador en Londres, al que Jesús llamaba su suegro con absoluto desparpajo. Abrió el primer armario y apareció un mono color azul mahón desgastado. "Jacobo, mi suegro, el embajador, era muy elegante. En Londres, durante la guerra, en la embajada cenaba siempre con esmoquin. Cuando empezaba el bombardeo, los famosos V-2, entraba el mayordomo, le ayudaba a quitarse el esmoquin y le ponía este mono de obrero por si se desplomaba el techo, le cubría la cabeza con un casco de acero y seguía cenando como si nada. A veces me visto con este mono para escribir los artículos de El País.

 En la Casa de Alba no sentó muy bien el libro y en especial, la parte en la que se cuenta como  Jesús Aguirre se encontraba solo en el palacio de Liria en el momento de su muerte el once de Mayo de 2001. Cayetena mientras tanto estaba en Sevilla entregando un premio a Curro Romero.
Algo parecido a lo que  hizo Jesús Aguirrre cuando murió su madre Carmen Aguirre y Ortiz de Zárate:

La madre de  Jesús Aguirre había pasado unos años recluida en una residencia de ancianos de la calle Cid, en Madrid. Nunca había ido a verla, ni siquiera cuando la operaron al quedarse casi ciega. Había muerto de cancer en la clinica Ruber hacia mitad de los años ochenta. Le llamaron del diario el País para poner una esquela, pero él se había negado. Quería que su muerte pasara inadvertida para la prensa. El médico Caba, que la había asistido en toda su enfermedad, le paso una minuta de 110.000 pesetas. La mujer del médico, Anne- Marie, tuvo que ir a cobrala directament a Liria después de varios intentos inútiles. Ya con el sobre en la mano, fue despedida por la puerta de servicio.

También se cuenta un hecho acaecido en casa de Gonzalo Torrente Ballester, donde estaban reunidos algunos escritores de la generación del 36; Ridruejo, Lain Entrealgo, Luis Rosales, Juan García Hortelano y Camilo José Cela.


En la habitación del hijo de Gonzalo Torrente Ballester, debajo de la cama aparecieron dos candelabros de plata y un copón de oro lleno de hostias...Hay que llamar al padre Aguirre exclamó Ridruejo, es el único que tiene tablas para solventar este asunto. Camilo José Cela dio su parecer: "¡Qué coño, ése ya no es cura!". Otros protestaron. "¿Cómo que no?" algún resabio le quedará.
(...)Aguirre reclamó la atención de los presentes y con la voz debidamente engolada pronunció con autoridad estas palabras:" "La santa madre Iglesia, en un canon, que en este momento ya  no recuerdo, dice que cuando se encuentran unas obleas fuera del sagrario, en caso de duda se considerará que están consagradas, así que procedamos como Dios manda". A continuación pidió a todos los presente que se arrodillaran porque iba a darles la comunión y todos consternados así lo hicieron, pero dado que en el copón había más de trescientas hostias les advirtió que no iba a ofrecérsela una a una, sino en pequeñós tacos para abreviar.
Toda la generación del 36 se arrodilló sobre las baldosa. Toda excepto García Hortelano, que permaneció repantigado en un sofá con el gin tonic en la mano, así que cuan el taco de sagradas formas llegaba a su altura, García Hortelano se limitaba a decir: "paso, padre". Tampoco Camilo José Cela desaprovechó la ocasión de soltar la inevitable blasfemia: "Aunque estén consagradas me gustaría tomarme estas hostias con un poco de mistela y mermelada". El Pintor Zabaleta tuvo que ser abanicado por el padre Aguirre debido a una congestión que le dio al atragantarse. Probablemente fue ésta la última ceremonia en que Jesús Aguirre ejerció el ministerio sacerdotal.

domingo, 18 de diciembre de 2011

ROBERT KOCH Y LOUIS PASTEUR

ROBERT KOCH

Pettenhoffer fue un médico que combatió de un modo vehemente los estudios sobre la acción patógena de las bacterias. Cuando Koch descubrió  la bacteria Vibrio Cholerae, Pettenhoffer se bebió una probeta entera llena de esos desagradables gérmenes durante una demostración pública tratando de demostrar que los bacteriólogos, con Koch a la cabeza, eran unos mitómanos peligrosos. La singular grandeza de esta anécdota radica en el hecho de que no le pasó nada. Conservó su salud y hasta el último de sus días pregonó burlonamente que tenía razón. Por qué no enfermó, continúa siendo un misterio para la medicina. Pero no para la psicología. A veces aparecen personas con una resistencia excepcionalmente vigorosa a los hechos evidentes.

Wislawa Szymborska
Lecturas no obligatorias




LOUIS PASTEUR

Pasteur se presenta en casa de la señora viuda de Boucicaut, la propietaria de los almacenes Bon Marché, duda en recibirle.
Es un señor viejo dice la criada.
¿Es el Pasteur de los perros rabiosos?
La criada va a preguntar.
Sí dice Pasteur. Entra. Explica que va a fundar un instituto. Poco a poco se anima, se hace claro, elocuente. "Por eso me he impuesto el deber de molestar a persona caritativas como usted. El más humilde óbolo..."
¡Pero por supuesto!, dice la señora Boucicaut, tan incómoda como Pasteur.Siguen unas palabras insignificantes. Ella coge un talonario, firma un cheque y se lo entrega doblado a Pasteur.
¡Gracias señora! Es usted muy amable. Lanza una mirada al cheque y se echa a llorar. Ella llora con él. El cheque era de un millón de francos.
Jules Renard
Diarios

sábado, 17 de diciembre de 2011

EL SABROSO OFICIO DEL DULCE MIRAR


"William Turner estaba en cierta ocasión dibujando unos barcos al atardecer,  a unas dos millas del puerto de Plymouth; estaba a contraluz. Le enseñó el dibujo a un oficial de marina. El oficial observó que los barcos no tenían portillas. "No -dijo el pintor-, desde esta distancia y con esta luz, como usted puede comprender, no se distingue portilla alguna". "De acuerdo-dijo el oficial-, pero usted sabe que los barcos tiene portillas". Claro-dijo Turner-, pero mi trabajo consiste en pintar lo que veo, no lo que sé"
John Ruskin

Cuantos buscan portillas donde no se ven, porque saben que están ahí. (Yorgos Seferis)

El sabroso oficio
del dulce mirar..

Luis de Góngora y Argote

jueves, 15 de diciembre de 2011

EL SANTUARIO DEL CUERPO


Aquí
en el cuerpo.
están los sagrados ríos Yamuna y Ganges
aquí están Pragayá y Benarés
el Sol y la Luna.

En mis peregrinaciones
he visitado muchos santuarios
pero ninguno más santo
que el de mi cuerpo.

SAHÂRA

miércoles, 14 de diciembre de 2011

JARDINES AJENOS (BIOY CASARES)


-Un peatón a otro, que procura detenerlo para saludarlo; "Lo siento, Conklin, estoy en mi camino de la cuna a la sepultura y no tengo tiempo para intercambiar cortesías

-Cuando tomaba prisioneros, (monsieur de Vaubecorurt) los hacía matar por su hijo-que apenas tenía diez años-, para acostumbrarlo desde temprana edad a la sangre y a la matanza.

Al enterarse de su muerte, alguien dijo de Matthew Arnold:
"Pobre Arnold. No le gustará Dios".

-Todos somos colegas en el molesto oficio de ir viviendo.
Barbara Pym

- Tennyson, sobre el matrimonio Carlyle: "no podía estar de acuerdo en que los Carlyle nunca deberían haberse casado, ya que, de ser así, cada uno de ellos habría desposado a un tercero, con lo que habría habido cuatro personas desgraciada en lugas de dos".
Chesterton,Browning

-Lo que excusa a Dios, es que no existe. (Stendhal)

Qué bonito está Macario
en su caballo jovero.
Nunca robaba a los pobres,
antes les daba dinero.

Dame el alma que te di
que pedirla no es ofensa
porque no quiero que esté
donde no hay correspondencia.

-De tanto andar entre vivos estoy hecho un pesimista

El mundo material es una ficción; pero cualquier otro mundo es una pesadilla. (Santayana, Letters)

¡Qué galán entró Vergel
con cintillo de diamantes!
Diamantes que fueron antes
de amantes de su mujer.
Conde de Villamediana, "A Vergel entrando en la plaza de Toros"

No hay oficio menos pulcro
que el oficio de vivir.
Almafuerte

Ultimas palabras de Madame Louise (tía de Luis XVI): "Cochero, a todo galope, ¡al cielo!"
(Contado por Luis XVI)

En sus diarios, Bioy cuenta el funeral de la novelista María Luisa Levinson. Colocaron su cuerpo en el ataúd cerrado con una ventanita. Alguien señaló que tenía el rostro cubierto con páginas impresas. Su hija explicó: "pusimos adentro del cajón ejemplares de La Nación, La Prensa y Clarín, por si en un día lejano lo abren sepan por las necrológicas quién está ahí".

Amanece, pero la mañana no restaura
lo que hemos perdido. No veo pecado:
el mal está mezclado. En la tragedia de la vida,
bien lo sabe Dios, ¡no se necesitan malvados!
Las pasiones empujan la trama;
nos traiciona la falsedad que llevamos dentro.

Geroge Meredith en Amor moderno


Borrell el farmaceutico
Se decía hace años que el farmacéutico de la Puerta del Sol, de los más acreditados de Madrid, y que vivia en el piso bajo, encima de su farmacia, cuando estaba enfermo y en la cama, decía a sus parientes con insistencia:"¡Cuidado! De lo de abajo, nada".

Fernando VII
Como se sabe Fernando VII, aconsejado por los médicos, llevó a su mujer, la reina María Amelia, al balneario de la Isabela, par ver si tenía descendencia.
Había salido de Sacedón una tarde de agosto de calor sofocante. La reina iba en coche, y  los palaciegos y el rey, a pie.
El tiempo era pesado,de bochorno. Fernando VII dijo, de mal humor: "De aquí vamos a salir todos preñados..., menos la reina.


martes, 13 de diciembre de 2011

LA CASA DE ALBA "CASI" EN LA RUINA.






La casa de Alba casi en la ruina...y Cayetano se cae del Caballo. "Para ser millonario no se puede perder el tiempo trabajando"
(Calla Cayetano)

“No nos hemos arruinado nunca, porque nunca hemos sido ricos”. Incluso mi papa, se tuvo que poner el mono de trabajo:
En Londres, durante la guerra, en la embajada cenaba siempre con esmoquin. Cuando empezaba el bombardeo, los famosos V-2, entraba el mayordomo, le ayudaba a quitarse el esmoquin y le ponía un mono de obrero por si se desplomaba el techo y además le cubría la cabeza con un casco de acero, pero seguía cenando.

Cayetano según su biografía solo tiene el bachillerato. Pero seguro que lo sacó copiando
-"A mi me gustaría vivir en el medioevo". 
Pero Cayetano tú ya vives en el medioevo.
-"Las diferencias me gustaría resolverlas en duelo". 
Pues cuando quieras Cayetano, mis cuatrocientos euros, contra tus veinticinco mil hectáreas.
-"Los andaluces son un poco vagos". 
Todo el  día en concursos hípicos  y en bodorrios : Hoy mama se casa con Jesús Aguirre, mañana con ( el duque Becario) Fonso Díez . 
-"He leido a Karl Marx".
 Al que habrás leído será a Carlitos Brown.  
-" En Navidad me gustaría dar una cestita, un sobrecito. ¡Cómo hacia Papa!"
No se conforman con la tierra, también quieren el cielo, por Caridad.
"Yo estoy contra el PER y los subsidios" 
Yo también, prefiero los tres millones de euros, "subvención" de la UE.

Cayetana es una de las cinco mujeres más ricas del mundo, dueña de cerca de veinticinco mil hectáreas de terreno en diversas fincas que se concentran sobretodo en Salamanca, Badajoz, Sevilla y Córdoba. Al año de estar casados, Jesús Aguirre se sabía el catastro  mucho mejor que ella. Un día en que fueron invitado a una cacería a una finca de unos amigos iban los dos en un jeep atravesando una sucesión  de trochas, montes, valles y barrancas durante varios Kilometros entre encinas y jarales, venados y marranos, de pronto a mitad de camino la duquesa mandó detener el coche para contemplar la belleza del paisaje. "¡Que hermoso es todo esto! Jesús, me gustaría comprar está finca", exclamó. "Por Dios, Cayetana, si esta finca es nuestra", contestó Aguirre. Además del palacio de Liria y el de Dueñas, en Sevilla, le pertenecían los castillos de Castro, Monterrey, Castro Caldelas, Andrade, Narahío, Moeche o el famoso de Coca, que cedió al Estado hace pocos años. Sólo por el coto de Baigorri en Navarra,  de dos mil quinientas hectáreas, que acababa de vender a las quiniestas familias que lo trabajaban, había cobrado ciento siete millones de pesetas.
 Aguirre, el magnífico (Manuel Vicent)

lunes, 12 de diciembre de 2011

EL ÁRBOL DE LAS TRES GENERACIONES



Mete más ruido un árbol que cae, que un bosque que crece. (Benjamín Prado)

En Getsemani (almazara en hebreo) quedan ocho olivos. Hay 752 variedades, con uno de ellos se construyó la cruz del Golgota. Es el árbol de las tres generaciones, el abuelo lo planta, el hijo lo poda y el nieto recoge su fruto. Hay que esperar doce años para recoger sus primeros frutos y cincuenta o cien años, para que alcance su máximo rendimiento.
Sus hojas simbolizan la paz, su aceite dorado la alegría. A los austriacos, tras su derrota ante Felipe V, se les ocurrió, además de destruir edificios políticos y militares que encontraban a su paso, arrancar y quemar los olivos. Sólo en Guadalajara arrancaron setecientos mil.

Se necesitan  de cinco a seis quilos de aceitunas para un litro de aceite. Cuando no queda otro modo de resistir a la tempestad se vierte barriles de aceite en torno a la nave. Plinio, en el libro XXIX, dice que los antiguos, cuando se sentían nerviosos, se bañaban en aceite.

El jacarandá es el árbol de las hojas violetas y las castañuelas.

El aliso es el árbol de las aguas negras y sombrías, más que negras, muertas, su corteza combinada con  preparados Ferruginosos proporciona un tinte negro que utilizan las sombrereras. No hay mejor árbol para la fabricación de carbón de madera. Su corteza da un medicamento astringente.

En el extremo opuesto está el sauce, bordea los rios limpios. Es el árbol de las aguas vivas y cantarinas. Su estación la primavera su pez la trucha. El sauce ha dado a la humanidad su medicamento más beneficioso y más popular, pero cuyo secreto la ciencia no ha podido desvelar: el ácido acetilsalicílico, conocido como aspirina.

El día sin embargo, cuando finalmente abre el ojo, ve lo que tiene delante: una ciudad grande, partida en dos por un río, y este último flaqueado por una fila de vetustos y podridos troncos de árboles y por las espesas copas de los sauces. Estos, con el píe en el río y cubriendo con sus copas, dan a las aguas un tono verde oscuro y favorecen así que los peces las ranas, las serpiente y diversas plantas acuáticas encuentren allí su escondrijo.
La familia Máshber
Der Níster

Libros y autores utilizados: La felicidad de la tierra (Manuel Leguineche). El Espejo de la ideas (Michel Tournier). Nueva enciclopedia (Alberto Savinio)

viernes, 9 de diciembre de 2011

MAURICE RAVEL



REALIDAD
El escritor y poeta griegeo Yorgos Seferis en su libro, Días 1925-1968, describe así a Maurice Ravel (1875-1937):

Es el zorro de los músicos. Su pelo, su nariz, sus manos. Tiene el talento y los gestos de la raposa que atrapa gallinas. No sujeta la batuta como la mayoría de los músicos, lo hace con el dedo meñique levantado, como algunas personas las tazas de té. La aprieta y la mueve a voluntad. Con la mano izquierda señala al músico al que corresponde tocar, como lanzándole un "yo te acuso".

Yorgos Seferis
Días 1925-1968
Alianza 3



FICCIÓN
Jean Echenoz en Ravel recrea la vida de Maurice Ravel entre 1927 y 1937:

A los cincuenta y dos años Ravel se halla en la cima de la gloria, comparte con Stravinsky el papel de músico más apreciado del mundo, se ha visto con frecuencia su retrato en periódicos: su rostro anguloso bien afeitado dibuja con su larga y delgada nariz dos triángulos montados perpendicularmente el uno sobre el otro. Mirada dura, viva, inquietante, orejas despegadas sin lóbulos, tez mate. Es un hombre seco pero distinguido, de punta en blanco las veinticuatro horas del día.
Pero su rasgo principal es su estatura, que le atormenta y hace que su cabeza parezca un poco voluminosa para su cuerpo. Un metro sesenta y uno, cuarenta y cinco Kilos y sesenta y seis centímetros de perímetro torácico. Ravel tiene la contextura de un jockey.

París, noche de octubre, una de la mañana. Delante del Théatre des Cahmps  Élysées, el taxista Jean Delfini, tez muy colorada y gorra pálida, acaba de recoger a un cliente en su taxi Delahaye 109. El cliente sentado detrás, contempla las calles que desfilan, echa una ojeada al taxista separado de él por un cristal y, concentrándose en una idea, deja de examinar el exterior. Cuando en un cruce aparece a toda velocidad otro taxi, éste de marca Renault Celtaquatre y conducido por el taxista Henri Lacep, tez amarillenta y gorra de cuadros.
La colisión lateral es muy violenta, el cristal interior del taxi rompe por efecto del choque y se transforma en doble hoja que procede a cortar al cliente Ravel en dos. No lo consigue del todo, limitándose a hundir tres costilla, lo cual le produce una brutal sensación de pliegue en el pecho, como un bulto al revés, y a romperle tres dientes mientras que las esquirla de cristal se encargan de desgarrarle el rostro, especialmente la nariz, el arco ciliar y la barbilla. 

Desde el accidente Maurice Ravel empeora cada día. Se consulta en París a dos pioneros de la neurocirugía cerebral, uno desaprueba la intervención. El otro declara que tampoco intentaría nada. Pero, claro, es Ravel. Así que es operado por el famoso neurocirujano Clovis Vicent.
Manualmente se accede a la caja craneal. Al no descubrir ningún tumor se practica una punción en el cuerno ventricular para extraer un poco de líquido, apareciendo éste solo si se oprime la zona examinada. Se inyecta varias veces un poco de agua con la esperanza de que se produzca una dilatación: el cerebro se hincha pero se deshincha de inmediato, la atrofia cerebral parece irreversible. Se duerme, muere diez días después. Lo visten con un traje negro, chaleco blanco, cuello duro con las puntas dobladas, pajarita blanca, guantes claros, no deja testamento, ninguna imagen filmada ni la menor grabación sonora.

Jean Echenoz
Ravel 
Anagrama


MAURICE RAVEL - BOLERO DE RAVEL

LA ROJA LLAMA


La Roja Llama, es la Mañana.
La violeta, es Mediodía.
La amarilla, el Día, en su caída.
Y después, ya no hay luz.

Sino Millas de Chispas, en las noches.
Que revelan la Inmensidad quemada.
El territorio Argento, que
Nunca hasta aquí, se consumió.

Emily Dickinson











jueves, 8 de diciembre de 2011

LAS OVEJAS Y EL PASTOR (ANDREA CAMILLERI)

LAS OVEJAS Y EL PASTOR
ANDREA CAMILLERI
DESTINO


"Quien busca el martirio y se deja matar realiza un doble homicidio; de si mismo  y del don divino de la vida"
San Agustín

En la Sicilia de 1945 mientras se halla descansando en el convento de Santo Stefano, el obispo de Agrigento sufre un atentado que lo deja al borde de la muerte. Monseñor Peruzzo es un prelado muy querido por el pueblo porque en el conflicto entre trabajadores y latifundistas se alineó con los trabajadores. En sus cartas pastorales se dirigía sobretodo a los ricos "los trabajadores son vuestros más grandes benefactores, porque con su trabajo os permiten ser señores".

LAS OVEJAS Y EL PASTOR
En los Evangelios se dice que "el buen pastor es aquel que es capaz de dar la vida por sus ovejas". Pero no dice nada de que las buenas ovejas den su vida por el pastor.
En el convento de clausura de Palma di Montechiaro las diez monjas más jóvenes ayunarán hasta entregar su vida para que Dios salve al pastor. De todo esto Monseñor se entero once años después (16-8-1956) por una carta que le envió la abadesa Enrichetta Fanara, del monasterio benedictino de Palma di Montechino.
El caso es investigado y relatado por Andrea Camilleri  que lo descubrió casualmente y en el que se debaten los limites entre la obediencia y la fe. 


RAIMONDO BORSELLINO

El obispo en la carta que escribió a Pío XII para contarle la historia, lo define como un "excelente cirujano". Quizá fuera algo más, era un cirujano absolutamente genial.
Pequeño de estatura, nervioso, descortés y taciturno, en realidad era un hombre tímido y de una generosidad ilimitada.
En los años de los terribles bombardeos angloamericanos, había tenido una buena idea. Considerando que demasiados heridos morían porque no había tiempo ni medios para llevarlos al hospital inmediatamente después de un bombardeo, el profesor se presentaba y operaba a los heridos en la primera casa sana que encontraba. Como en un verdadero campo de batalla.
Para los desplazamientos se servía de su coche, yo lo recuerdo enorme, conducido por un chófer, porque él no sabía conducir.
Acabada la guerra, como escaseaban los hospitales o no había camas, se puso a hacer de cirujano volante, operando de casa en casa. El día anterior a la operación pasaba por la vivienda del enfermo, elegía la habitación, la hacía limpiar y desinfectar y luego operaba, el día establecido, acaso sobre la mesa de la cocina. Así lo hizo también con mi madre, que no conseguía encontrar cama en el hospital.
Dado que no podía esterilizar los instrumentos empleados para cada operación, llevaba consigo un conjunto de instrumentos ya esterilizados distribuidos en cinco o seis maletines era un set, como se diría hoy, de cirujano de campo.
Y también llevaba consigo algunas batas blancas. Las sucias, la metía en un saco que tenía en el maletero.
Como asistente, cogía al médico del pueblo. Lo repito, hacía verdaderos milagros. Hombre religioso, no soportaba a los párrocos en las inmediaciones del sitio donde debía trabajar.
-O usted o yo- dijo un día a un párroco al que vio en el cuarto de al lado del paciente que ya estaba tendido a la espera.
-¡Pero es mi hermano!- dijo el párroco.
-Entonces opérelo usted, espetó el profesor, marchándose.
Solo volvió cuando tuvo plena seguridad de que el párroco se había ido.
Se convirtió en una leyenda viva. A menudo y de buen grado no cobraba. El pueblo inventó una cancioncilla sobre él. Recuerdo dos versos:
Y para Bursallino
con la cabeza torcida..
Porque, como pasaba las noches operando, dormía en el coche, con la cabeza apoyada en una almohada blanca, aprovechando los desplazamiento de un pueblo a otro. De tanto dormir así, el cuello se le había quedado un poco torcido. Luego se dedicó a la política. Y cuando la dejó volvió a operar como antes y cuando pasaba por las calles con el coche la gente aplaudía.

Raimondo Borsellino, como de costumbre, operó magistralmente a Peruzzo sobre la mesa del refectorio. Pero esta vez tenía la asistencia de nada menos que tres médicos. Un verdadero lujo, para él.
"Hubo cortes dolorosos y una peligrosa transfusión de sangre" escribió Peruzzo en una carta al Papa. La sangre la dio un párroco llamado Sortino.
A las nueve de la mañana Borsellino estableció que el obispo podía hacer el viaje hacia el palacio episcopal de Agrigento. No estimó necesario enviarlo al hospital.