jueves, 28 de marzo de 2013

SI AMAESTRAS A UNA CABRA...

La vida es lo mejor.
Hace un tiempo -muy lluvioso - en una entrevista a José Luis Cuerda le oí contar que su madre les prohibía, a él y a sus hermanos, meter ruido para no despertar a su padre que trabajaba de noche. Su padre era un jugador de naipes, buena profesión; Dios también juega a la baraja, reparte suerte a diestro (torero) y siniestro (total). 
Nos trasladamos a Madrid porque mi padre ganó al póquer un piso a estrenar en el paseo de  La Habana a uno de los más conocidos constructores  de este país. El estallido de la Burbuja inmobiliaria empezó en la escalera...de color.
El otro día, para refugiarme de la lluvia,  tuve que escoger entre una una librería y una capilla. Yo que soy muy religioso escogí la librería San Pablo y eso que el  Bar, con la qué estaba cayendo, se llamaba  el Arca de Noe. Una decisión muy acertada, salí de la librería con "Si amaestras una cabra, llevas mucho adelantado" de José Luis Cuerda. El libro solo cuesta siete euros con cincuenta, pero vale mucho más, un rato de felicidad no tiene precio. Algunos aforismos de José Luis Cuerda, más que sonrisas, producen carcajadas, como muestra, estos de la confitería la Fe en la Semana Inglesa.

Se dice que la fe mueve montañas; pero
hay que tener mucha fe para creérselo.

Si los sacerdotes lograran convencer
de la perfección que les reporta 
el celibato, se acababa el mundo.

El Todopoderoso parece el sobrenombre
de un matador.

   Hay día jeremías, días apocalipsis,
días deuteronomio. Hay  más días que 
Longanizas.

El prestigio de la docena es más una 
cuestión de huevos que de apóstoles.

Muchas veces lo inexplicable se puede 
explicar inexplicablemente.

Amar a Díos sobre todas las cosas, sí;
pero no más que a Marí Carmen.

No fornicarás mientras no mires
en diccionario lo que es eso.

Puestos a decir amén,
prefiero hacerlo sin la tilde.


miércoles, 27 de marzo de 2013

SALÓN

La araña se encendió,
como un astro en un cielo.
Debajo, tú surjiste,
casi Venus naciendo.

    ¡Luces y desnudeces!
¡El centro
de la vida, en la entraña
roja de tu salón de terciopelo!

Juan Ramón Jiménez
IDILIOS
Sistolá


martes, 26 de marzo de 2013

DOS HISTORIAS NADA DECENTES

Lo más indecente de Dos historias nada decentes (Alan Bennett) es no disfrutar de los dos relatos que forman el libro, La señora Donaldson rejuvenece y La ignorancia de la señora Forbes. 
La señora Donaldson  viuda de un marido del que estaba harto, en este caso el dolor y la muerte no iban unidos y, con una hija, representante de su padre en la tierra, necesita para completar la pensión de viudedad trabajar a tiempo parcial como simuladora; hacer de paciente en un hospital para ilustrar las clases del doctor Ballantyne. En sus actuación la señora Donaldson se muestra como una hábil actriz superando todas las expectativas en simulación.
-Recuerde usted es el médico. No es policía ni sacerdote. Tiene que aceptar a la gente tal cual es. Recuerde también que aunque usted sepa, por lo general, más que el paciente sobre su estado, es él quien lo padece, y esto, más que cualquier otra cosa, le otorga una especie de sabiduría. Los conocimientos que usted posee no le facultan para creerse superior. El conocimiento lo convierte en el criado, no en el amo.
Si el primer relato es divertido, el segundo, más corto, supera la expectativas del anterior. Una narración llena de equívocos donde nadie es lo que parece. Un hijo que juega en el bando contrario. Una madre, que con su aire de suficiencia y desenvoltura hace creer a la gente que es viuda. Un marido que optaba por la modalidad silenciosa y una nuera que sabe todo lo que los demás ignoran. Como muchos hombres guapos, Graham Forbees había elegido casarse con una mujer no tan agracia como él y hasta un poquito mayor...

domingo, 24 de marzo de 2013

EL MENTIR DE LAS ESTRELLAS

El mentir de las estrellas
es muy seguro mentir,
porque ninguno a de ir
a preguntárselo a ellas.*
En esta foto el Universo solo tenía 380.000 años, un guaje,  lo que se ve en ella son los embriones de Galaxias y estrellas que se formarían 13.000 millones de años después. El Universo tiene ochenta millones de años menos de lo que se cría. Haber si ahora resulta que El Universo, en vez de Dios, lo creó Luis Bárcenas, y, se quedó con ochenta millones. Habrá que preguntárselo a las estrellas: 
-"Garzón Tú qué dices". 
-"Nada, soy una estrella fugaz".
-"Y tú, Bárcenas"
-"Si me dejan a mi, lo rebajo otros ochenta millones"
-No se puede confiar en nadie, así que ¡viva el vino!

*Unos viejos octasilavos, difundidos por Cadalso con errónea atribución  a Quevedo.(Francisco Rico)

viernes, 22 de marzo de 2013

EL ORADOR Y LA MORENA

Lucio Licinio Craso el Orador, vivió durante un tiempo como un besugo, enamorado de una morena. La morena no era guapa pero si callada y tenía  memoria de pez; le prometías llevarla a comer pulpo a la gallega y, como estaba muy caro, la llevabas a comer sardinas a la plancha y no se enfadaba. La morena tenía siempre los ojos rojos y Domiciano  decía que era por beber demasiado. El que bebía demasiado era él que todo el día le estaba dando al Daikiri, la morena solo tomaba agua sin alcohol. Cuando la morena murió, Domiciano quería comerla en salsa verde y como Craso se negó, lo estuvo criticando en el Senado, diciendo que estaba  enamorado de una morena. Craso, en lugar de enterrarla, la incineró, y, la comió a la parrilla, luego se  fue con los amigos a Orar al Senado.

 Craso tenía gran cariño a una morena mansa de su estanque, un pez opaco, mudo, de ojos rojos, que se convirtió en tema de conversación en la ciudad; y cuando en cierta ocasión, Domiciano, queriendo tacharle de chiflado, le reprochó en el senado haber vertido lágrimas por la muerte de aquel pez, Craso le contestó: "De esa manera hice yo a la muerte de mi pez lo que vos no hicisteis al morir vuestra primera, ni vuestra segunda mujer.
Carta de Lord Chandos
Hugo von Hofmansthal
La morena comiendo un carabinero

jueves, 21 de marzo de 2013

UNA BIBLIOTECA DE VERANO

Se encontraba mi cuna junto a la biblioteca,
Babel sombría, donde novela, ciencia, fabula,
Todo ya polvo griego, ya ceniza latina
Se confundía.
Charles Baudelaire
Las Flores del Mal

Estaba ya bien entrado julio cuando conocí William Hazlitt.
Me enamoré al momento de su inteligencia, de su sentido del humor, de su perspicacia y finura.
Después de mi tío, era el primer hombre que me infundía un respeto total-por supuesto respetaba a muchísimas mujeres...-.
Era el remedio-aunque pasajero-contra mi angustia, contra aquel dolor sin nombre. La Bienhereuse, como Hazlitt, sólo lo calmaba. E incluso en ocasiones se volvía una cárcel de belleza que tan sólo, tras las tapias, dejaba fuera un poco de realidad; pero dentro-dentro de mí y dentro de la casa-no podía evitar que se pudrieran, poco a poco las lagrimas que no podían manar.
Quería estar a todas hora con él, dedicarle mi tiempo. Casi me convertí en una adoradora del culto Hazlitt.
Le hable de él a Suzanne. Con entusiasmo. Ella sonreía mientras yo barboteaba mis palabras.
-Solo había un problema: William Hazlitt había muerto en 1830. 

UNA BIBLIOTECA DE VERANO
Mary Ann Clark Bremer
Periférica

miércoles, 20 de marzo de 2013

SOL, SOLECITO...

Sol, solecito...

Cuando era pequeño
vivía encogido:
la calle era negra
el muro era húmedo,
pero el sol alegre.

Para San José
el buen solecito,
entraba y lucía
por la calle estrecha.

En mi  flaco cuerpo
entonces sentía
un escalofrío:
gozo y alegría.

Joan Maragall


martes, 19 de marzo de 2013

AMANECER

Te quitaste, riendo,
lo mismo que una reina loca,
tu corona de sueños,
y la echaste, radiante, al sol alegre,
¡y te abrazaste a mí, toda desnuda,
solo con tus cabellos negros, blanca!

Juan Ramón Jiménez
Idilios (Sistolá)

domingo, 17 de marzo de 2013

LOS PESIMISTAS VIVEN MÁS

El otro día ojeando la revista científica "Pronto" en la sala de espera de "Pesimistas sin fronteras", que preside mi madre, me encontré la siguiente noticia  "Los pesimistas viven más"; levanto la cabeza de la revista para comentar la primicia y veo a mama comiendo una palmera de chocolate, pero bueno, que haces comiendo esa basura. "El pesimismo da hambre". 
Mi madre dice que siendo tan optimista nunca voy a llegar a viejo, pero según el PapaPaco, soy hijo de Dios, un optimista que creó el mundo en seis días y en el séptimo descansó. Así está el mundo, mejor hubiera descanso seis y trabajado uno. Pero entonces tú, en vez de Pesimista sin frontera serías "Pesimista sin universo" y, eso no desgrava en Hacienda.
Ayer estando en un comercio de ropa de la calle Uría de Oviedo oí a una empleada comentar que la mitad de las tiendas de la calle iban a cerrar. Como soy optimista pensé: la otra mitad seguirán abiertas. "Lo mismo caviló la plancha cuando esa misma tienda lanzó lo de "la arruga es bella" y se quedó en paro" (Mi Madre).Yo, que soy optimista, gracias a Dios, creí que cuando el Secretario de Desorganización del PSOE Oscar López ponía su cargo a disposición del partido éste lo aceptaría, pero mi madre dice que un socialista sin partido es como un Tesorero sin Suiza. Pesimista y de derechas, durará cien años o más. No hijo, noventa y nueve coma nueve. Todos los días vaticina el fin del mundo. Muere Chaves, renuncia el Papa y Mariano Rajoy nos recorta las pensiones en Diferido.
Diferido: Dicho de un programa de televisión  qué se emite con posterioridad a su grabación.
Cospedal en diferido.

viernes, 15 de marzo de 2013

EN EL CAMINO

"Nuestra vida es un camino y, cuando nos paramos, la cosa no va. Hay que caminar siempre"
Jorge Mario Bergoglio (Francisco)

Por el camino pensamos cosas puras,
uno al lado del otro, fugitivos,
cogidos de la mano y pensativos
en medio de las flores más oscuras.
Paul Valéry
Videla recibiendo una hostia.



miércoles, 13 de marzo de 2013

LA NEVADA ES SILENCIOSA

La nevada es silenciosa,
cosa lenta;
poco a poco y con blandura
reposa sobre la tierra
y cobija a la llanura.
Posa la nieve callada
blanca y leve;
la nevada no hace ruido;
cae como cae el olvido,
copo a copo.
Abriga blanda a los campos
cuando el hielo los hostiga,
con sus lampos de blancura;
cubre a todo con su capa
pura, silenciosa;
no se le escapa en el suelo
cosa alguna.
Donde cae allí se queda
leda y leve,
pues la nieve no resbala
como resbala la lluvia,
sino queda  y cala.
Flores del cielo los copos,
blancos lirios de las nubes,
que en el suelo se ajan,
bajan floridos,
pero quedan pronto
derretidos;
florecen sólo en la cumbre,
sobre las montañas,
pesadumbre de la tierra,
y en sus entrañas perecen.
Nieve, blanda nieve,
la que cae tan leve
sobre la cabeza,
sobre el corazón,
ven y abriga mi tristeza
la que descansa en razón.

Unamuno
Abril, 1910


PD La foto está hecha hoy 13 de marzo del 2013 por David Felton desde el Bustiello en Llueves (Cangas de Onís).

BUFONES

José Moreno Villa, en su libro, locos, enanos, negros y niños palaciegos, refiriéndose a la gran cantidad de personas de servicio que todavía podía haber en la primera veintena del siglo XX, en familias simplemente bienestantes  poco antes del tiempo que él vivió, habla de casas donde había una criada para dar de comer a la cacatúa y otra para abrir la puerta, y en esa familia había, además, costumbres de hacer una sopa de galletas para los gatos de los alrededores. Pero yo también he visto los coletazos de esa situación, y podría decir que había persona, tanto hombres como mujeres  que podían llamarse, y a veces se llamaban, efectivamente, "de compañía", y que contaban historias para pasar el rato. Nunca oí que fueran lectoras o lectores, porque quienes los empleaban no tenían interés alguno por los libros, sino que relataban historias como los viejos bufones.
Casi siempre éstas eran historias de robos nocturnos, llevados a cabo con caretas o disfraces y travestismos; aunque también contaban algunas gracietas campesinas, y una de sus preferencias era definir a personas conocidas en unas cuantas palabras casi siempre de nada fácil comprensión, exactamente como hacían los viejos bufones como don Francesillo de Zúñiga.
Éste, por ejemplo, hace un formidable retrato del Cardenal Cisneros pintándonoslo como "galga envuelta en manta de xerga", pero luego habla a seguido del obispo de Ávila, que ayudó a Cisneros en la gobernación del reino y dice que "parecía mortero de mostaza" o "tinajón de anchovas de Bilbao", y un don Francés de Viamonte, natural de Navarra, "pastelazo de banquete enharinado en casa del conde Nasao o buey blanco en Tierra de Campos", etcétera. Ocurrencias todas como se ve, que sólo son gracietas espesas, que eran las más de las que producían también en general esos bufones caseros, que no de Corte, a los que aludo,  que tenían asimismo su repertorio de obscenidades y escatologías, de lamentaciones y letanías, y sus oficios de celestineo incluso, pero también una retahíla de rezos estereotipados.

Los cuadernos de Rembrandt
José Jiménez Lozano

lunes, 11 de marzo de 2013

CÓMO ELEGIR PAPA y PAPÁ

"Papa, ven en Ave"
Para elegir Papa se necesitan una paloma, unos cardenales, una chimenea, unas cerillas y además que, la Inspiración Divina llegue a los purpurados lo más rápidamente posible "Papa ven en Ave". Qué los Cardenales en la tarjeta de votación "eligo in Summun Pontificem" pongan un nombre e intenten que su caligrafía no sea reconocida. "La Academia Bárcenas" ofrece cursos acelerados de falsificación caligráfica. Qué la chimenea tenga buen tiro, de nada sirve que los cardenales eligan Papa si la  Fumata sale negra. De los 207 cardenales 115 tienen menos de ochenta años y son los electores, noventa tienen más de ochenta y están de oyentes (jubiletas) y dos han renunciado, Darmaatmadja por enfermedad y O´Brian por que le gusta más la carne que el pescado, en el Cónclave, el  menú será, Merluza a la Romana y tocinillo de cielo.

"Papá ven en tren"
Si me dan a elegir entre Papa y papá, prefiero papá qué quiere a mama. Solo se necesita un hombre y una mujer. En vez de inspiración divina se requiere imaginación humana. No hace falta chimenea, hombre, si la hay mejor. Ni cardenales purpurados recitando letanías y entonando cánticos. Puedes comer carne o pescado y dentro de nueve meses, Fumata Blanca. En resumidas cuentas que siendo todo tan humano puede resultar divino. 
Habemus Papa o Papá.



EL CONSUELO ES OLVIDO...

El consuelo es olvido por un momento. Es bello, como es bella la noche o el abrazo. Pero tú sabes que se irá y deseas una garantía de vida más duradera, ansías la otra cara, aquella lejana de la tristeza. Existe, en algún lugar, la otra cara de la tristeza. El que no lo sepa, no sabe nada. Con cuidado, con cuidado tienes que acercarte a ella, es fácil asustarla, levanta el vuelo si tropiezas. Ah, no se pueden tener noticias suyas a cada momento aunque la conozcas. 
Jirí Orten
Cementerio Judío de Praga

domingo, 10 de marzo de 2013

EL DESBARAJUSTE

El Desbarajuste es una crónica de la Guerra Civil contada desde un punto de vista muy personal. Ferran Planes narra sus vivencias de la Segunda República, la guerra y el exilio, para ello utiliza un tono desenfadado, quizá producto de su juventud, tenía veintidós años el Sábado 18 de Julio de 1936. Miembro de Esquerra Republicana luchó junto a los defensores de la República aunque no comprendía como podía haber gente que combatiera para sustituir una dictadura por otra, él que era partidario de la libre iniciativa, de la libertad del hombre, del contraste de pareceres y del respeto a la intimidad espiritual de la personas.
Se desprende de este relato que el pueblo español no estaba  preparado para una forma de gobierno como aquella que pretendía desarraigar de España lo caduco y medieval, donde las clases más necesitadas estaban sometidas  permanentemente a desigualdades, injusticias y humillaciones. Cuando se produjo el asesinato de Calvo Sotelo fue como la pólvora y todos los amigos que eramos de izquierdas lo comentábamos entristecidos. En cambio, los de derechas parecían satisfechos. La aptitud de las dos partes no carecía de lógica. De aquel suceso nosotros no esperábamos nada bueno  pero la gente de derechas intuía que tendría consecuencias favorables para ellos. Con aquel asesinato o sin él, la guerra civil habría llegado igualmente. Llevaba un tiempo gestándose; de hecho, a partir del momento en que se proclamó la República.
Una sorpresa agradable esta novela de Ferran Planes que pasó de vivir en ese bote de conservaba que eran los seminarios de la época en los que se mataban los microbios del espíritu y se secaba el alma, a ser un hombre condenado a vivir. De cada cien ciudadanos uno era cura y para entrar en el seminario la única condición era llevar un baúl y un somier. Fumata Blanca.

jueves, 7 de marzo de 2013

CARTAS EN EL CAJÓN

¡Ay, cartas que hemos escrito!
leeros de nuevo pasados los años
y preguntarse como respiráis
en cajones llenos de perverso silencio:
dónde están los que amasteis
y cómo vivís ahora.

Jirí Orten



miércoles, 6 de marzo de 2013

LA LECTORA

"Me secuestraron para ponerme a leer una novela..." Así comienza esta trepidante novela de Sergio Álvarez del año 2001, nunca es tarde si la dicha es buena. Una joven universitaria es secuestrada en Bogotá para leer  una novela a dos sicarios analfabetos y encontrar en su lectura la clave para saber que ocurrió con el hombre que los contrató para cuidar a un secuestrado, "el gordobriel"; que utiliza unas camisas con las que parece un obispo en vacaciones.  En la narración que la joven hace de la novela, nos transporta a un mundo de sicarios, drogas, policías corruptos y prostitución. Los"desechables" de la vida.   
Cuando hablamos de escritores colombianos nos acordamos de Gabriel García Márquez y su realismo mágico, mezcla de realidad y fantasía, que a mi particularmente no me interesa. En cambio Sergio Álvarez  transforma la realidad en magia. La magia de la palabra escrita y así podemos sentir el rumor triste de un corazón o deslizarnos en el tobogán del deseo o tostar en esa sartén, que es la cabeza, los remordimientos,  la envidia y la soledad, con lo que no queda espacio ni para indulgencias ni concesiones. Perdámonos en el laberinto de nuestra imaginación leyendo esta magnifica novela ganadora en el año 2002 del Primer memorial Silverio Cañada en la Semana Negra de Gijón.

EL LARGO RÍO DEL TIEMPO

Echado en la baranda de la vida,
mira mi alma pasar el largo
río del tiempo.

Echo al agua una flor,
le pienso
una duda más bella,
le contemplo
una luz más divina,
la dejo
pasar, sin verla.
Me duermo...

En sueños, oigo el agua
correr, correr, correr,
La sueño.
Y entonces ella me ve a mí
corriendo,cada noche, muerto...

Juan Ramón Jiménez
Idilios (Ediciones la isla de Sistolá)